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Pedagogas/os solidarias/os: una iniciativa en tiempos de pandemia por estudiantes y egresadas/os de la Facultad de Educación (UNED)

Desde la Facultad de Educación de la UNED, algunas/os estudiantes y egresadas/os se han organizado durante el confinamiento para «ayudar a todas aquellas familias que están teniendo dificultades para atender a sus hij@s, debido al estado de alarma provocado por el COVID-19», como afirman en su página de Facebook Pedagogos Solidarios. Mediante este servicio comunitario, los aprendizajes como estudiantes y/o profesionales del área (socio)educativa están siendo muy significativos.  Nos lo cuentan ellas/os mismas/os en unas breves líneas que han tenido la generosidad de compartir con la Oficina de ApS de la UNED y que reproducimos a continuación:

 

<< Cuando nos embarcamos en el proyecto pedagogos solidarios, lo hicimos poniendo nuestro corazón y energía a disposición de la sociedad, una sociedad que de repente se había parado. Sin que nadie lo esperase, de pronto un día el mundo dejó de caminar a esa velocidad vertiginosa que nos lleva a diario de un sitio para otro, sin saber muy bien porqué. Fueron momentos de mucha incertidumbre, nuestras vidas habían dado un vuelco y no sabíamos por dónde empezar a organizarlas, en ese instante supimos que era necesario aportar nuestro granito de arena en aquel caos que, sin avisar, se había instalado en nuestras vidas, y la mejor forma de hacerlo era desde nuestra profesionalidad y vocación.


Sin lugar a dudas, la experiencia está resultando gratificante y muy enriquecedora, tanto a nivel profesional, una de nuestras compañeras de equipo ha realizado su TFG en relación a uno de los temas que tratamos, en concreto el bullying; como a nivel personal. Tenemos la sensación de estar desarrollando una labor social que es muy necesaria y hemos percibido mucha calidez y agradecimiento por parte de las familias que han solicitado nuestra ayuda. 
Las familias que están contactando con nosotros han sufrido diversas dificultades, desde la imposibilidad de conciliar su vida laboral con las tareas académicas de sus hijos, ya sea por falta de tiempo o de conocimientos, hasta un gran abanico de problemas emocionales que no saben cómo gestionar, problemas de bullying, dislexia , valores morales y colectivos de refugiados; es ahí donde nuestra labor como equipo entra en juego, donde volcamos toda nuestra voluntad de ser un servicio de ayuda altruista para una sociedad que está sufriendo, tratando de paliar ese sufrimiento en la mediad de lo posible.


Nos sentimos privilegiadas por disponer de las herramientas que nos permiten intentar que el día a día de estas personas sea un poco más sencillo, más llevadero, y más feliz. Somos conscientes de que este episodio, afortunadamente, pasará, pero aún así nuestro espíritu va más allá de ser una ayuda puntual para el momento, si de algo ha servido esta experiencia ha sido para destapar la gran cantidad de problemas sociales a los que se enfrentan diariamente muchas personas, y es por eso, que estamos decididas a continuar con el proyecto mientras haya una sola persona que pueda beneficiarse de nuestra ayuda.


No queremos desaprovechar la ocasión de decirle al mundo que la capacidad de resiliencia del ser humano nos hace grandes, que saldremos fortalecidos de esta experiencia, y que las lecciones aprendidas en estos duros momentos nos servirán en el futuro para ser mejores personas, más empáticos y solidarios con nuestro alrededor. 
Mucha fuerza para todos y no os quepa la menor duda que superaremos este trance y creceremos como sociedad. >>


Pedagogos solidarios.

 

 

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