Presidente del Gobierno

Videoclase sobre el Presidente del Gobierno
TEST sobre el Presidente del Gobierno

PRESIDENTE DEL GOBIERNO

Carlos Fernández Esquer (UNED)
Curso de última actualización: 2025/2026

La figura del presidente del Gobierno ocupa un lugar central en el diseño constitucional español. La Constitución Española de 1978 configuró un sistema parlamentario en el que el Ejecutivo descansa sobre la confianza del Parlamento, pero al mismo tiempo dotó al presidente del Gobierno de un conjunto de atribuciones relevantes. A continuación, se analiza los tres grandes ejes que articulan esta figura: cómo se accede al cargo, cómo se pierde y qué funciones corresponden a quien lo ostenta.

Acceso al cargo de presidente del Gobierno

En la forma de gobierno parlamentaria, los ciudadanos eligen a sus representantes en el Parlamento y es éste el que, a su vez, escoge al primer ministro, transfiriéndole así la legitimidad democrática surgida de las urnas. En el modelo español, esa confianza parlamentaria puede otorgarse al presidente del Gobierno por dos vías.

La vía ordinaria es el procedimiento de investidura regulado en el artículo 99 de la Constitución. Se activa en varios supuestos: cuando se renueva el Congreso tras unas elecciones generales, cuando el Presidente pierde una cuestión de confianza, o cuando el titular del cargo dimite o fallece. El candidato propuesto por el Rey expone su programa político ante el Congreso de los Diputados y solicita la confianza de la Cámara. La investidura exige mayoría absoluta en primera votación y, si no se alcanza, basta con mayoría simple en una segunda votación.

La vía extraordinaria es la moción de censura, prevista en el artículo 113 CE. La moción de censura posee un carácter «constructivo» —rasgo tomado del constitucionalismo alemán— implica que, para prosperar, la moción no solo debe rechazar al presidente en ejercicio, sino proponer simultáneamente un candidato alternativo. Además, ha de ser impulsada por al menos una décima parte de los diputados y requiere mayoría absoluta para salir adelante. Este diseño persigue un doble objetivo: garantizar la estabilidad gubernamental y evitar que el Parlamento derroque a un Gobierno sin ofrecer una alternativa viable.

En ambos supuestos —investidura ordinaria y moción de censura— la decisión corresponde exclusivamente al Congreso de los Diputados. El Senado queda al margen de este proceso, lo que refleja el protagonismo de la Cámara baja en la función del otorgamiento y retirada de la confianza parlamentaria y es uno de los rasgos más evidentes del bicameralismo asimétrico o imperfecto de las Cortes Generales.

Pérdida del cargo de presidente del Gobierno

El cargo de presidente del Gobierno puede perderse por distintas causas, que pueden agruparse en dos grandes categorías: las de carácter político-institucional y las de carácter personal.

Entre las primeras se encuentran la celebración de elecciones generales (que supone automáticamente el fin del mandato), la aprobación de una moción de censura por el Congreso de los Diputados y la no superación de una cuestión de confianza planteada por el propio presidente ante el Congreso. Entre las segundas, la Constitución contempla la dimisión voluntaria y el fallecimiento.

Las funciones del presidente del Gobierno

Las atribuciones del presidente del Gobierno son de una amplitud considerable, y es precisamente aquí donde se percibe con mayor claridad la lógica «presidencializada» del parlamentarismo español. Esto significa que el presidente del Gobierno no es un mero primus inter pares dentro del Gobierno, sino la pieza clave del Poder Ejecutivo en España

En relación con el Gobierno como órgano constitucional, el presidente ostenta un papel directivo indiscutible. Le corresponde representar al Gobierno, determinar su composición mediante el nombramiento y cese de los vicepresidentes y ministros, y definir su estructura a través de la creación de ministerios y secretarías de Estado. Asimismo, aprueba la estructura orgánica de la Presidencia del Gobierno —incluido el denominado Gabinete, órgano de apoyo político y técnico—, dirige y coordina la acción de los demás miembros del Ejecutivo, y convoca, preside y fija el orden del día del Consejo de Ministros.

Pero el presidente del Gobierno tiene atribuidas otras funciones de gran relevancia constitucional y que le relacionan con otros poderes del Estado y órganos constitucionales. El presidente puede plantear la cuestión de confianza ante el Congreso, previa deliberación con el Consejo de Ministros. Puede también disolver anticipadamente el Congreso, el Senado o las Cortes Generales, igualmente previa deliberación con el Consejo de Ministros. Tiene legitimación para interponer recurso de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional. Y también puede, en fin, solicitar al Rey, previa autorización del Congreso, la celebración de un referéndum consultivo sobre cuestiones políticas de especial trascendencia.

En el plano de las relaciones institucionales, el Presidente refrenda determinados actos del Rey —respondiendo así políticamente de ellos— y somete a la sanción regia las leyes aprobadas por las Cortes. En el ámbito europeo, representa a España en el Consejo Europeo, el órgano de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea que fija las orientaciones y prioridades políticas generales de la organización.