Los egipcios no están de perfil

0
0 Flares Twitter 0 Facebook 0 LinkedIn 0 Email -- Filament.io 0 Flares ×

La doctora en Historia del Arte Susana Alegre García inauguró el curso Egipto más allá de Egipto enseñando a los alumnos cómo leer correctamente el arte egipcio

 

David Hernández de la Fuente, coordinador del curso; Raquel López Melero, directora; Susana Alegre García y María José López Grandes, ponentes

David Hernández de la Fuente, coordinador del curso; Raquel López Melero, directora; Susana Alegre García y María José López Grandes, ponentes

Una de las preguntas que con mayor frecuencia tienen que responder los expertos en arte egipcio es por qué las figuras humanas se representan siempre de perfil. Por ese motivo, y sin esperar a que nadie se lo cuestionara, la doctora en Historia del Arte, directora del Boletín Informativo de Amigos de la Egiptología (BIAE) y coordinadora de la sección de Arte de la asociación Amigos de la Egiptología (AE), Susana Alegre García, comenzó su ponencia Claves para nuestra lectura iconográfica del Antiguo Egipto explicando a los estudiantes del curso Egipto más allá de Egipto que, en realidad, no están de perfil, sino que los distintos elementos que componen la figura están de lado o de frente en función de la importancia de los mismos. Así, desmontando el tópico más asentado del arte egipcio, comenzó una charla en la que los asistentes tuvieron que dibujar y aprendieron a acercarse desde la perspectiva correcta a las maravillas que componen este arte milenario.

 

Y lo de la “perspectiva correcta” es literal, pues el gran conflicto al que se enfrenta cualquiera que se acerque a la inconfundible estética del arte egipcio está generado precisamente por la perspectiva. “Nosotros”, explicó la ponente, “estamos acostumbrados a la perspectiva lineal; tenemos asimilado un código que nos permite descifrar sus claves, tales como que los objetos que están delante se representan más grandes; los que están más lejos, más pequeños, una rueda de frente no se dibuja redonda, sino elíptica, etc.”, sin embargo, “el lenguaje egipcio no se basa en esta perspectiva, sino en la aspectiva”, una de cuyas claves es que cada parte de un objeto se representa desde el ángulo que mejor se representa.

 

A la izquierda, vaso de vino en perspectiva lineal. A la derecha, representación egipcia de un vaso de vino en aspectiva (Elaboración propia)

A la izquierda, vaso de vino en perspectiva lineal. A la derecha, representación egipcia de un vaso de vino en aspectiva (Elaboración propia)

Para entenderlo mejor, Alegre pidió a los alumnos del curso que dibujaran cuatro objetos: un vaso de vino, una piscina rectangular rodeada de árboles, un tablero de ajedrez con las piezas formando una jugada y un collar dentro de un joyero de manera cerrada. Prácticamente todos los representaron siguieron las claves de la perspectiva lineal, que generaba conflictos importantes, sobre todo en el último caso, que resultaba imposible. Los egipcios, sin embargo, no tenían ese problema, pues “para representar un objeto pensaban en la realidad del mismo” y, de esta forma, si nosotros dibujamos un vaso mediante una elipse superior, dos líneas a modo de laterales y una última línea o elipse inferior, los egipcios dibujaban un círculo grande, “pues es como mejor se ve la parte superior del vaso”, dos líneas a modo de paredes, “porque el vaso tiene paredes”; un círculo más pequeño abajo, “pues el vaso es más pequeño por abajo” y, además, representaban el vino, “porque lo más importante de un vaso de vino es que tiene vino”.

 

Del mismo modo, ellos tampoco veían ningún problema si tenían que representar un objeto dentro de otro objeto opaco, como en el caso del collar dentro de la caja cerrada de madera, ya que “otro recurso de la aspectiva es hacer visible lo invisible”, tal y como explicó la ponente, y así, dibujaban un cofre y, sobre él, los objetos que iban en su interior y que debían quedar plasmados.

 

egipciosperfil

Esta perspectiva aspectiva es también la responsable del particular aspecto de la representación humana en el arte egipcio, habitualmente confundida con un simple perfil y que en realidad es “una combinación de diferentes ángulos”. En general, pero sobre todo en estos casos, es fundamental tener en cuenta la funcionalidad mágica del arte de esta civilización: “los egipcios creían que todo lo que se representaba pasaría de esa misma forma a la eternidad, y se encargaban de representarlo de la forma más adecuada para ello”. De ahí que, en el rostro, la nariz y la boca estén de perfil: “para los egipcios la nariz representaba la salud, simbolizaba la respiración, y como mejor se ven las características de una nariz es de lado”, sin embargo, los ojos se dibujan de frente “porque como mejor se ve es así, de frente, y nadie quiere pasar al más allá mirando de lado”, aclaró la experta.

 

En cuanto al cuerpo, “el torso se dibuja de frente porque es el contenedor de los órganos vitales. Si lo dibujas de lado no se ven todos y se aseguraban de que el tronco pasara entero a la vida eterna”. Finalmente, las piernas aparecen representadas tanto de frente como de perfil pero “los pies siempre se dibujaban de perfil para que se vieran enteros y poder así caminar en el más allá”.

 

Foto de familia

 

 

Los Cursos de Verano de la UNED cuentan con el patrocinio de Banco Santander a través de Santander Universidades.

 

Itziar Romera
Edición web: Elena Lobato Toledano

Compartir.

Comentarios están cerrados.

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 LinkedIn 0 Email -- Filament.io 0 Flares ×