La condición masculina

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cartel ambiguedades de genero
 

En el inicio de la actividad académica de cara al nuevo curso, el Centro de Escuelas Pías de la UNED de Madrid, celebró, con el sugerente título, el Curso de Verano: “Ambigüedades de género: la condición masculina en el mundo antiguo”.

 
 

Bajo la dirección de Raquel López Melero, profesora titular de Historia Antigua de la UNED y la coordinación de David Hernández de la Fuente, también profesor de la misma materia en la UNED, asistimos a un interesante y en ocasiones sorprendente recorrido por la “condición masculina”, comenzando por los hombres del Egipto faraónico, los de la antigua Grecia y los distintos aspectos de la masculinidad en Roma.

 

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Un acto, en la que la Directora de la UNED de Escuelas Pías, Amelia Pérez Zabaleta, agradeció la presencia de los asistentes “porque sin vuestra presencia, no sería posible organizar actividades de estas características, y vuestro interés hace que año tras año, nos queramos superar en la oferta de calidad, actualidad y rigor académico de nuestros Cursos de Verano. Por eso, desde aquí, aprovecho ya a invitaros a los nuevos cursos del próximo verano en la UNED». Raquel López Melero, directora del curso se refirió a él como “un deseo de transmitir una visión actualizada de la masculinidad en el ámbito cultural del Mundo Antiguo. Tratar la visibilidad de los hombres en ámbitos diferentes, recurriendo a los textos antiguos, a la documentación y a la iconografía y contrastar modelos sociales de distintas épocas desde una perspectiva de género. David Hernández de la Fuente, coordinador del centro UNED Gregorio Marañón y coordinador del curso Ambigüedades de género: la condición masculina en el mundo antiguo David Hernández de la Fuente, destacó este encuentro como “una oportunidad excepcional, para que la UNED sea menos a distancia y más cercana. Para que alumnos y profesores, nos podamos conocer y para que podamos enriquecernos con investigaciones y conferencias como estas, en las que los expertos nos aportan sus descubrimientos y sus conocimientos».

 

La primera conferencia fue abordada por la egiptóloga Susana Alegre que se refirió a “Los perfiles masculinos en el Egipto Faraónico”.

 

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La egiptóloga, directora de la publicación electrónica especializada en temas egiptológicos BIAE y coordinadora de la sección de Arte de la Asociación de Amigos de la Egiptología (AE) Susana Alegre, con un verbo ameno, especializado y profuso en detalles, mantuvo constantemente, la atención de un auditorio que prácticamente llenaba el salón de actos y que se vio inmerso de pronto en la búsqueda de la esencia del hombre egipcio. «Un hombre al que la egiptóloga confesó haber tardado bastante tiempo en encontrar, porque la documentación que existe sobre su singularidad masculina no es muy abundante. Aunque, curiosamente a nivel estético, el hombre egipcio esté muy bien definido. Era pulcro, se afeitaba en su totalidad, se maquillaba, se ornamentaba, se ponía pelucas. Era atlético… se le representa con un saludable color moreno, frente a las representaciones de la mujer, que siempre luce un color pálido. Sin embargo, encontrar las características que definen su “masculinidad” es más laborioso. Del hombre, sobre todo, se habla del cargo que ostenta y si nos ciñéramos a esa información, podríamos llegar a la conclusión de que el hombre del antiguo Egipto era sobre todo, muy aburrido.»

 

Sin embargo la respuesta llegó al auditorio por fin gracias a los “textos Didácticos. Textos que se utilizaban en las escuelas de escriba, para enseñar un comportamiento, una manera de ser. Son unos textos que ofrecen el ideal masculino que persiguen los egipcios, porque están escritos por hombres, y para los hombres. Para los jóvenes, para los niños, para los estudiantes y están enfocados directamente a la enseñanza y al aprendizaje. Al estudio, frente a los oficios, de los que llegaban incluso a hacer sátiras. La meta a alcanzar por cualquier hombre debía ser, el ser escriba y el objetivo de estas enseñanzas era incentivar este fin”.

 

(relieve policromado de la mastaba de Ptahhotep, Saqqara)

(relieve policromado de la mastaba de Ptahhotep, Saqqara)

A través de las Enseñanzas, otro género literario existente en Egipto y al que Susana Alegre, definió como “unos textos de gran éxito, en el que algunas de las enseñanzas han sido consideradas como los primeros Best Seller de la historia, puesto que eran copiados generación tras generación por los escribas. En la actualidad, se conservan unas quince “Enseñanzas “de este tipo. Son Enseñanzas dirigidas de un padre faraón a un hijo, rey, de un padre visir, a un hijo visir… en general, son recomendaciones o reflexiones del padre-profesor al niño. Y ahí es donde mejor encontramos definida la masculinidad en Egipto. Porque el padre le dice al hijo cómo debe ser, comportarse, actuar, estudiar. Todo lo que debe de hacer y no olvidar, para ser un hombre. Un verdadero hombre. Y dentro de estas “Enseñanzas”, las más destacables y que se siguen editando en la actualidad en Egipto, son las de Ptahhotep. Visir de la V Dinastía (2500 a.d.c) y que están consideradas como el primer Best Seller de la historia de la humanidad».

 

La egiptóloga Susana Alegre destaca la especial característica de las Enseñanzas de Ptahhotep, “porque están destinadas a cualquier hombre, a todos los hombres, independientemente del oficio o preparación intelectual, o rango social que tenga. Solo persigue formar -un buen hombre egipcio- a través de 37 máximas a aplicar para conseguirlo, y con un epílogo en el que anima a seguir estas enseñanzas para tener una buena, exitosa y larga vida…como el autor, que confesaba tener 110 años- la edad ideal de sabiduría- cuando la media de supervivencia en esa época estaba en la franja de los 40″.

 

Hacia el final de la conferencia la egiptóloga, nos desveló las claves del perfecto hombre egipcio: «digno, carente de ambición, justo, equilibrado en el comer, en el hablar. Obediente, no servil, Obedecer al superior, pero no practicar el servilismo. Porque el hombre que tiene un amo, tendrá 500 más. No ser arrogante, ni por lo social, ni por lo cultural, ni por lo económico. La arrogancia, bajo ningún concepto. El equilibrio, es la perfección”.

 

Y quizá percibiendo cierto desánimo entre el auditorio masculino, Susana Alegre nos regaló algunas de las máximas de Ptahhotep:” No seas arrogante a causa de tu sabiduría, al contrario, déjate aconsejar por los ignorantes, igual que por los sabios, pues no se puede alcanzar los límites del arte y no hay ningún artista que haya alcanzado la perfección. El discurso perfecto, está más oculto que la piedra verde y sin embargo, se puede encontrar entre las calles, entre las mujeres en un molino. La mejor virtud, es ser un hombre silencioso: mejor callado que pecar por hablar. No levantar la voz, no gritar…»

 

La conferencia finalizó y todos nos preguntamos, si en Egipto, al menos, lo llegaron a conseguir.

 

Para ver más imágenes de este curso, pulsa aquí.

 

Isabel Quiñones
Fotografías: José Rodríguez
Edición web: Elena Lobato

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2 comentarios

  1. Cargado de información, ha sido un gusto realizar este curso y aprender de todos los ponentes que han compartido generosamente su tiempo y su trabajo. Muchas gracias a la Raque Lopez Melero y David Henrnadez de la Fuente por pensarlo, coordinarlo y ser tan accesibles.
    Marga Rodriguez

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