{"id":723,"date":"2020-09-14T10:31:00","date_gmt":"2020-09-14T08:31:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.uned.es\/marcapaginas\/2020\/09\/14\/musica-para-no-olvidar\/"},"modified":"2024-06-18T18:27:56","modified_gmt":"2024-06-18T16:27:56","slug":"musica-para-no-olvidar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.uned.es\/marcapaginas\/2020\/09\/14\/musica-para-no-olvidar\/","title":{"rendered":"M\u00fasica para no olvidar"},"content":{"rendered":"<div style=\"clear: both;text-align: center\"><a style=\"clear: left;float: left;margin-bottom: 1em;margin-right: 1em\" href=\"https:\/\/1.bp.blogspot.com\/-d0KsimE_EHc\/X0i4xOl3CZI\/AAAAAAAAFKM\/4t2mdUJC01csJ7vmXNDofCOXmJSP_OdDgCLcBGAsYHQ\/s1024\/service-pnp-ds-13400-13486v.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/1.bp.blogspot.com\/-d0KsimE_EHc\/X0i4xOl3CZI\/AAAAAAAAFKM\/4t2mdUJC01csJ7vmXNDofCOXmJSP_OdDgCLcBGAsYHQ\/w410-h325\/service-pnp-ds-13400-13486v.jpg\" width=\"410\" height=\"325\" border=\"0\" data-original-height=\"812\" data-original-width=\"1024\" \/><\/a><\/div>\n<div style=\"text-align: right\">\u00a0<b>Cristina Fern\u00e1ndez<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La m\u00fasica, como el resto de las expresiones art\u00edsticas, ha sido sensible a las grandes tragedias que han sacudido a la humanidad en el siglo XX. La Primera y la Segunda Guerra Mundial son acontecimientos que no han pasado desapercibidos para muchos compositores, que incluso las vivieron en primera persona. En general, se crearon obras musicales con diferentes planteamientos est\u00e9ticos, que tienen la capacidad de emocionar o impactar. Son manifestaciones musicales \u00fanicas, de una universalidad incuestionable, que penetran en lo m\u00e1s profundo del g\u00e9nero humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hemos seleccionado cinco obras de autores dispares que se inspiraron en estos acontecimientos hist\u00f3ricos: <i>La historia del soldado<\/i> (1918) de Igor Stravinsky, el <i>Cuarteto para el fin de los tiempos<\/i> (1941) de Olivier Messiaen, <i>Il canto sospeso<\/i> (El canto suspendido,1955-56) de Luigi Nono, el <i>Treno a las v\u00edctimas de Hiroshima<\/i> (1960) de Krzysztof Penderecki, y el <i>R\u00e9quiem de guerra<\/i> (1961-62) de Benjamin Britten.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En cada una de estas composiciones se manifiesta de distinta forma el horror ante los conflictos b\u00e9licos, y se pretende alguna forma de redenci\u00f3n a trav\u00e9s de la m\u00fasica. Es una manera de revivir la sinraz\u00f3n humana, bien para no olvidar, bien para mantenernos alerta. Responden a nuevas formas de expresi\u00f3n musical que reflejan la ruptura social y la incoherencia humana que hicieron tambalearse los pilares de la civilizaci\u00f3n, en la primera mitad del siglo XX. Las dos guerras mundiales provocaron una gran crisis en la conciencia del hombre occidental, que en el \u00e1mbito musical llevaron a posturas renovadoras muy contrastadas. Naci\u00f3 una nueva m\u00fasica atonal, que genera cierta desorientaci\u00f3n auditiva, relacionada con la inestabilidad emocional y la p\u00e9rdida de referentes. En esta nueva forma de componer hay una clara intenci\u00f3n de romper con la tradici\u00f3n. La realidad hab\u00eda demostrado que el modelo social y pol\u00edtico dominante ya no serv\u00eda porque solo generaba destrucci\u00f3n y masacre. Mientras que algunos compositores buscaron la renovaci\u00f3n recuperando formulas musicales del pasado, otros impusieron el abandono radical de la tonalidad. Todas estas f\u00f3rmulas novedosas generaron obras al margen de la cultura musical de las masas, con un componente intelectual al que en ocasiones no es f\u00e1cil acceder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><i><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=0OBqlpJqDrw&amp;feature=youtu.be\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">La historia del soldado<\/a><\/i> (1918), de Igor Stravinsky (1882-1971), es una obra impregnada de una magia especial, que cautiva por el amor a la vida que emerge en medio de la tragedia y la devastaci\u00f3n. Fue compuesta en plena Primera Guerra Mundial, cuando el compositor estaba exiliado con su familia en Suiza pasando penurias econ\u00f3micas. Concebida a partir de un texto del escritor suizo Charles Ferdinand Ramuz, amigo del m\u00fasico, buscaba el inter\u00e9s del p\u00fablico y una producci\u00f3n sencilla que pudiese estrenarse en tiempos de guerra. Stravinsky produjo una obra totalmente distinta a lo que hab\u00eda escrito hasta ese momento: una pieza teatral para siete instrumentos, un narrador, un bailar\u00edn y tres actores. Los instrumentos, organizados en parejas, representan las cuatro familias de la orquesta en una brillante proporci\u00f3n de tesituras y timbres: viol\u00edn y contrabajo (cuerda), clarinete y fagot (madera), corneta y tromb\u00f3n (metal) y varios instrumentos de percusi\u00f3n tocados por un m\u00fasico. El inter\u00e9s de Stravinsky por el jazz est\u00e1 presente en inesperados juegos r\u00edtmicos que dan un car\u00e1cter trepidante a ciertos pasajes de la obra. El argumento se basa en un cuento popular ruso, extra\u00eddo de la colecci\u00f3n de Alexander Afan\u00e1siev, que, siguiendo la leyenda de Fausto, expone la lucha entre el bien y el mal. El soldado Jos\u00e9, al volver a su casa de la guerra, se encuentra con el diablo que le embauca para que le cambie su viol\u00edn, que representar\u00eda a su alma, por un libro capaz de predecir el futuro.\u00a0<i>La historia del soldado<\/i> se estren\u00f3 en un primer momento en 1918 en Lausana, pero la Gripe Espa\u00f1ola pospuso su estreno definitivo hasta 1924.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><i>El <a href=\"https:\/\/youtu.be\/QAQmZvxVffY\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Cuarteto para el fin de los tiempos<\/a><\/i> fue creado por Olivier Messiaen (1908-1992) en el campo de prisioneros de guerra alem\u00e1n de Stalag VIII-A, en la ciudad germano-polaca de G\u00f6rlitz, durante la Segunda Guerra Mundial. Messiaen present\u00eda que los alemanes iban a ganar la guerra y que estaba asistiendo al fin de los tiempos. El compositor, de profunda fe cristiana, quer\u00eda compartir su final a trav\u00e9s de una m\u00fasica que dejase al mundo un mensaje de paz y serenidad bas\u00e1ndose en el <i>Apocalipsis <\/i>de San Juan. El resultado fue una obra de c\u00e1mara para clarinete, viol\u00edn, violonchelo y piano dividida en ocho movimientos. La devoci\u00f3n del m\u00fasico por Dios y por los cantos de los p\u00e1jaros fueron su inspiraci\u00f3n y su consuelo. El cuarteto se estren\u00f3 en el campo de prisioneros al aire libre, bajo la lluvia, el 15 de enero de 1941. El compositor y tres m\u00fasicos, compa\u00f1eros de cautiverio, tocaron con instrumentos recuperados ante el resto de los prisioneros y guardas del campo. Messiaen luego recordar\u00eda: \u201cNunca fui escuchado con tan profunda atenci\u00f3n y comprensi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=58YmocJewH0\"><i>Il canto sospeso<\/i><\/a> (1955-56), de Luigi nono (1924-1990), es una obra de vanguardia que refleja el compromiso humano y pol\u00edtico de su autor. La m\u00fasica se construye sobre fragmentos de cartas de despedida de miembros de la resistencia europea, antes de ser ejecutados por los nazis. Consta de nueve secciones con intervenciones para cantantes solistas, coro y orquesta. La t\u00e9cnica de composici\u00f3n es el serialismo integral, una forma extrema de racionalizaci\u00f3n de la m\u00fasica, que establece un control matem\u00e1tico a todos los par\u00e1metros musicales: alturas, intensidades, duraciones, etc. y en algunos casos hasta la posici\u00f3n de los instrumentos en la sala de conciertos. Frente a la incertidumbre est\u00e9tica de la posguerra, est\u00e1 nueva objetividad en la forma de componer, proporcion\u00f3 una oportuna seguridad ideal para el testimonio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Krzysztof Penderecki, es conocido por su obra <i>Polymorphia<\/i>, que forma parte de la banda sonora de las pel\u00edculas <i>El resplandor<\/i> y <i>El exorcista<\/i>, pero la fama le lleg\u00f3 con el <i>Treno a las v\u00edctimas de Hiroshima<\/i>. En la l\u00edrica griega arcaica un treno es un canto f\u00fanebre para coro, sin acompa\u00f1amiento instrumental. Penderecki compuso esta obra para 52 instrumentos de cuerda y elimin\u00f3 la voz, el elemento humano, para hacer patente el silencio de las v\u00edctimas en la tragedia de Hiroshima. Con el deseo de<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">\u201cQue el Treno exprese mi firme creencia de que el sacrificio de Hiroshima no ser\u00e1 nunca olvidado y perdido\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0el compositor logr\u00f3 una obra de una poderosa expresividad dram\u00e1tica. A trav\u00e9s de un lenguaje musical novedoso, que busca el sonido puro, nos sorprenden disonancias extremas, golpes, chirridos y masas de sonido sin melod\u00eda interpretadas con t\u00e9cnicas instrumentales alternativas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Benjam\u00edn Britten (1913-1975) compuso el <i>R\u00e9quiem de guerra<\/i> en 1962 para la consagraci\u00f3n de la Catedral anglicana de Coventry, bombardeada por la Lufwaffe durante la Batalla de Inglaterra. Su intenci\u00f3n era poner de manifiesto la irracionalidad de los conflictos b\u00e9licos y que el R\u00e9quiem se convirtiese en un s\u00edmbolo de un nuevo esp\u00edritu de unidad y reconciliaci\u00f3n en plena Guerra Fr\u00eda. Es una obra impresionante para solistas, coro, coro de ni\u00f1os y orquesta sobre el texto latino de la misa de r\u00e9quiem que se alterna con versos de Wilfred Owen, joven poeta y soldado ingl\u00e9s muerto en Francia en 1918. Britten incorpor\u00f3 muchos elementos modernos de una manera muy personal, consiguiendo notables efectos dram\u00e1ticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Atreverse a escuchar estas obras tan especiales, profundamente aut\u00e9nticas y testimonio de tragedias universales que nunca deber\u00edan repetirse, es una experiencia que puede resultar apasionante y trasladarnos a terrenos musicales desconocidos.<\/p>\n<p>Foto de\u00a0<a href=\"https:\/\/unsplash.com\/es\/@britishlibrary?utm_content=creditCopyText&amp;utm_medium=referral&amp;utm_source=unsplash\">British Library<\/a>\u00a0en\u00a0<a href=\"https:\/\/unsplash.com\/es\/fotos\/un-grupo-de-hombres-sentados-uno-al-lado-del-otro-en-una-trinchera-GQ5ELi84owE?utm_content=creditCopyText&amp;utm_medium=referral&amp;utm_source=unsplash\">Unsplash<\/a><\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Cristina Fern\u00e1ndez La m\u00fasica, como el resto de las expresiones art\u00edsticas, ha sido sensible a las grandes tragedias que han sacudido a la humanidad en el siglo XX. 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