{"id":5995,"date":"2024-09-03T16:32:06","date_gmt":"2024-09-03T14:32:06","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.uned.es\/marcapaginas\/?p=5995"},"modified":"2024-09-03T16:32:09","modified_gmt":"2024-09-03T14:32:09","slug":"capote-o-el-peligro-de-conseguir-lo-que-deseas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.uned.es\/marcapaginas\/2024\/09\/03\/capote-o-el-peligro-de-conseguir-lo-que-deseas\/","title":{"rendered":"Capote o el peligro de conseguir lo que deseas."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> <strong>Ana Parra.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dec\u00eda Oscar Wilde que \u00aben este mundo hay dos tragedias: una, no conseguir lo que deseas; otra, conseguirlo. Esta \u00faltima es la verdadera tragedia\u00bb. Truman Capote fue un autor que consigui\u00f3 lo que deseaba: reconocimiento y fama, pero pag\u00f3 un alto precio por ello.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 30 de septiembre se cumplen 100 a\u00f1os de su nacimiento (1924-1984). Es un autor norteamericano al que merece la pena acercarse, ya sea para disfrutar de la lectura de sus obras como para conocer a un ser humano lleno de sombras y recovecos, capaz de escribir lo mejor y de ser lo peor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nacido en Nueva Orleans, su madre lo dej\u00f3 a cargo de sus t\u00edas en un pueblecito de Alabama en los a\u00f1os veinte del siglo pasado. Con unos padres totalmente ausentes y criado por ellas, Truman fue un ni\u00f1o bajito, afeminado y de voz aflautada para horror de sus progenitores que esperaban un muchacho m\u00e1s varonil. En la adolescencia asisti\u00f3 a una academia militar que recordaba con horror porque sufri\u00f3 acoso escolar. Adopt\u00f3 el apellido del segundo marido de su madre, Jos\u00e9 Garc\u00eda Capote, empresario, que la introdujo en la \u00e9lite neoyorkina y, por ende, tambi\u00e9n a Truman. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue un hombre que declar\u00f3 abiertamente su homosexualidad en un momento en que nadie lo hac\u00eda. Con un f\u00edsico que fue objeto de mofa durante toda su vida, supo hacer de sus defectos sus virtudes. Cre\u00f3 un personaje fascinante, lleno de tantas m\u00e1scaras que era muy dif\u00edcil distinguir a la persona escondida debajo de ellas. &nbsp;Alguna vez lleg\u00f3 a decir \u00abNo sabes lo que es ser yo\u00bb. Una persona muy ambiciosa que busc\u00f3 el reconocimiento de su obra y de su persona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, fue un escritor, un muy buen escritor con una prosa amena y muy visual. Autor precoz, escribi\u00f3 su primera novela en 1948 <em>Otras voces, otros \u00e1mbitos,<\/em> en la que habla de forma muy clara de homosexualidad, algo realmente transgresor en aquellos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1951 public\u00f3 <em>El arpa de hierba<\/em> que fue llevada al cine en 1995 por Charles Matthau. No es la \u00fanica de sus obras que ha sido llevada a la gran pantalla, siendo la m\u00e1s famosa <a href=\"http:\/\/buscador.biblioteca.uned.es\/permalink\/f\/ke8o8l\/34UNED_ALMA2178402250004215\"><em>Desayuno con diamantes<\/em><\/a> de 1958, dirigida por Blake Edwards en 1961, con m\u00fasica de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Henry_Mancini\">Henry Mancini<\/a>. Sin embargo, Edwards puso un final feliz y dot\u00f3 de una elegancia a la protagonista \u2014nada menos que Audrey Hepburn\u2014 que el relato original que <a href=\"http:\/\/buscador.biblioteca.uned.es\/permalink\/f\/ke8o8l\/34UNED_ALMA2159018360004215\">escribi\u00f3<\/a> Capote no ten\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"http:\/\/buscador.biblioteca.uned.es\/permalink\/f\/huo5dn\/34UNED_ALMA2160505590004215\"><em>M\u00fasica para Camaleones<\/em><\/a>, publicada en 1980, est\u00e1 dividida en tres partes: el relato <em>M\u00fasica para camaleones<\/em>, <em>Ata\u00fades tallados a mano<\/em> (para m\u00ed, de los mejores) y, una tercera parte, <em>Conversaciones y retratos,<\/em> compuesta por entrevistas \u2014una incluso a \u00e9l mismo\u2014 y varios relatos como <em>Intrepidez<\/em> o <em>Una adorable criatura<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Espa\u00f1a, la editorial Anagrama, public\u00f3 <em>Cuentos Completos<\/em> en 2004 y all\u00ed podemos encontrar cuentos de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/G%C3%B3tico_sure%C3%B1o\">g\u00f3tico sure\u00f1o<\/a> como <em>Ni\u00f1os en su cumplea\u00f1os<\/em> (1948), cuentos perturbadores como <em>El halc\u00f3n decapitado<\/em> (1946), <em>Miriam<\/em> (1945), <em>Un \u00e1rbol en la noche<\/em> (1945) o diferentes versiones sobre un mismo tema como <em>Un vis\u00f3n propio<\/em> (1944) y <em>La ganga<\/em> (1950).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, las dos obras que marcaron su carrera y su vida, para bien y para mal, fueron <a href=\"http:\/\/buscador.biblioteca.uned.es\/permalink\/f\/ke8o8l\/34UNED_ALMA2160520310004215\"><em>A Sangre Fr\u00eda<\/em><\/a> y <em>Plegarias atendidas<\/em>. Si una le supuso el reconocimiento como autor de culto, la otra precipit\u00f3 su ca\u00edda a los infiernos. Capote arriesg\u00f3 y perdi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;En su <em>Sociolog\u00eda del riesgo<\/em>, <a href=\"https:\/\/goo.su\/DJepxO\">David Le Breton<\/a> afirma que: \u00abEl riesgo no se reduce a la hip\u00f3tesis de morir o ser alcanzado f\u00edsicamente, este tambi\u00e9n implica la autoestima. Las caras del peligro son innumerables [\u2026]. Para conocer a los otros, es necesario sobrepasar sus prevenciones y exponerse a los peligros de la relaci\u00f3n\u00bb y contin\u00faa el texto poniendo como ejemplo de las pr\u00e1cticas sociales que se exponen permanentemente al riesgo de perder el prestigio y la autoestima a la escritura o la investigaci\u00f3n pues \u00abel libro de un escritor o de un investigador es una apuesta respecto de su carrera o sobre la fidelidad de sus lectores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El asumir un riesgo solicita tambi\u00e9n la cuesti\u00f3n de la autoestima y de la reputaci\u00f3n personal, pone a merced de una palabra, de una mirada, de un juicio sin complacencia de los otros, incluso de sus celos o su rencor. El universo relacional, en el seno del cual se encuentra inmerso el individuo, nunca es un factor adquirido, siempre est\u00e1 bajo la amenaza del malentendido, del conflicto y la decepci\u00f3n. \u00bb<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1966 se public\u00f3 <em>A sangre fr\u00eda,<\/em> obra que el autor present\u00f3 como <em>novela de no ficci\u00f3n<\/em> y que cuenta el cu\u00e1druple asesinato de la familia Clutter en un pueblo de Kansas en 1959, la captura de los asesinos, el juicio posterior y su ejecuci\u00f3n. Le llev\u00f3 alrededor de seis a\u00f1os escribirla porque estuvo recopilando informaci\u00f3n entre los vecinos y los propios asesinos. Esta novela le consagr\u00f3 como autor de culto, pero sus implicaciones psicol\u00f3gicas fueron enormes porque se acab\u00f3 involucrando personalmente en la historia. A pesar de la fascinaci\u00f3n y, al mismo tiempo, repulsi\u00f3n que sinti\u00f3 por uno de los asesinos, Perry Smith, ten\u00eda la urgencia de que los ejecutaran para poder acabar su novela. De hecho, desatendi\u00f3 los ruegos de Smith para pagar la apelaci\u00f3n y el escritor <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/William_F._Buckley,_Jr.\">William Buckley Jr<\/a>. lleg\u00f3 a decir en The Tonight Show Starring Johnny Carson: \u00abBueno, solo hemos tenido siete ejecuciones en los \u00faltimos cinco a\u00f1os y dos de ellas fueron por necesidad personal de Truman Capote\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la tarea de la recogida de datos y entrevistas estuvo acompa\u00f1ado por su gran amiga de la infancia, Harper lee, autora de <em>Matar a un ruise\u00f1or<\/em>, obra ganadora del premio Pulitzer en 1961 y llevada al cine en 1962 por <a href=\"http:\/\/buscador.biblioteca.uned.es\/permalink\/f\/ke8o8l\/34UNED_ALMA2189295510004215\">Robert Mulligan<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay dos pel\u00edculas que tratan sobre el propio Capote y la elaboraci\u00f3n de la novela: &nbsp;<a href=\"http:\/\/buscador.biblioteca.uned.es\/permalink\/f\/ffr813\/34UNED_ALMA2182999840004215\">Capote<\/a> (2005) de Bennett Miller e <a href=\"http:\/\/buscador.biblioteca.uned.es\/permalink\/f\/huo5dn\/34UNED_ALMA2173178680004215\">Historia de un crimen<\/a> (2006) de Douglas McGrath, y otra sobre la propia novela, <a href=\"http:\/\/buscador.biblioteca.uned.es\/permalink\/f\/huo5dn\/34UNED_ALMA2161125180004215\">A sangre fr\u00eda, <\/a>&nbsp;(1967), dirigida por Richard Brooks.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La C\u00f4te basque<\/em>, <em>1965<\/em> fue el cap\u00edtulo de <em>Plegarias atendidas<\/em><a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a> que adelant\u00f3 en la revista Squire en 1974 y que le supuso su ca\u00edda a los infiernos y su ostracismo social de la \u00e9lite neoyorkina. La novela se public\u00f3 p\u00f3stumamente en 1986. En este relato se cuentan los secretos que sus amigas de la alta sociedad le hab\u00edan contado durante a\u00f1os y lo hizo de una manera s\u00f3rdida y muy poco complaciente, da\u00f1ando a personas que hab\u00edan depositado en \u00e9l su amistad y confianza. Si esperaban un retrato propio de una foto de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Richard_Avedon\">Richard Avedon<\/a>, se encontraron con uno digno de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Diane_Arbus\">Diane Arbus<\/a>. Esto provoc\u00f3 que sus amigas, a las que apodaba <em>los cisnes,<\/em> se apartaran de su lado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Truman Capote se enfrent\u00f3 con personas con m\u00e1s poder que \u00e9l y descarg\u00f3 toda la rabia acumulada contra esa sociedad que le fascinaba y detestaba al mismo tiempo. \u00c9l pensaba que estaba integrado en la sociedad neoyorkina, era un escritor de fama reconocido, buen conversador, cotilla profesional y los maridos estaban tranquilos porque con \u00e9l nunca iban a tener problemas conyugales. Pero solo era el entretenimiento de la alta sociedad y Truman, a juzgar por los comentarios de las personas que lo conocieron, era un hombre muy inteligente y tremendamente divertido que pod\u00eda llegar a ser implacable con el resto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Consigui\u00f3 la fama, pero pag\u00f3 un alt\u00edsimo precio. Esta publicaci\u00f3n le condujo a una espiral de autodestrucci\u00f3n que acab\u00f3 con su muerte en agosto de 1984. El documental <strong>\u00a0Las grabaciones de Capote<\/strong> \u00a0(2019) de Ebs Burnough muestra muy bien todo el proceso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la novela de 1815, <a href=\"https:\/\/acortar.link\/QQ5wQ2\"><em>Emma<\/em> <\/a>de Jane Austen<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, el protagonista masculino rega\u00f1a a Emma porque ha humillado p\u00fablicamente y se ha re\u00eddo de una persona que nunca se hubiera defendido por estar en una situaci\u00f3n de desventaja: posici\u00f3n, edad y car\u00e1cter. La averg\u00fcenza delante de los dem\u00e1s por el simple hecho de saber que puede hacerlo y que algunos hasta le reir\u00e1n la gracia. Lo mismo ocurre en el relato de Truman Capote, <em>El invitado del D\u00eda de Acci\u00f3n de Gracias<\/em> (1967). En un determinado momento la prima reprende al protagonista (el propio Truman) por haber actuado de manera vengativa con su maltratador \u2014todo hay que decirlo\u2014, con una crueldad innecesaria: \u00abCualquiera que fuese la raz\u00f3n, no puede haber sido algo calculado. Y por eso lo que t\u00fa hiciste es mucho peor: t\u00fa planeaste humillarle. Fue deliberado. Ahora esc\u00fachame Buddy, solo hay un pecado imperdonable: la crueldad deliberada. Todo lo dem\u00e1s puede perdonarse. Eso, jam\u00e1s\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Capote, al publicar <em>Plegarias atendidas<\/em> cometi\u00f3 un pecado imperdonable que provoc\u00f3 que una de las aludidas, Ann Woodward, se suicidara. No era una persona que estuviera en situaci\u00f3n de desventaja por edad o car\u00e1cter, pero no pudo defenderse y es curioso c\u00f3mo, en la serie de Ryan Murphy <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Feud:_Capote_vs._The_Swans\"><em>Feud: Capote vs The Swans<\/em><\/a>, el guionista pone en boca del personaje que se suicida interpretado por Demi Moore la frase de ese relato.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, resulta chocante ver el desprecio con el que escribe sobre este tipo de personajes y c\u00f3mo dota de humanidad y dignidad a ciertos personajes marginados que denotan una delicadeza y empat\u00eda propias de una persona sensible. Podr\u00eda enumerar muchos, pero me quedo con la mujer tullida que busca marido en los cementerios en el relato <em>En la antesala del para\u00edso<\/em> (1960), el ni\u00f1o que conf\u00eda en que acertar\u00e1 el n\u00famero de monedas que hay dentro de una botella, en <em>La botella de plata<\/em> (1945), la prostituta enamorada en <em>Una casa de flores<\/em> (1951) o la se\u00f1ora de la limpieza a la que acompa\u00f1a en su recorrido limpiando casas en <em>Un d\u00eda de trabajo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, entre todos ellos, quiero destacar la ternura y la nostalgia con la que habla de su prima Miss Sook, \u00absu amiga\u00bb, mujer de sesenta a\u00f1os que lo acompa\u00f1\u00f3 durante su infancia y que aparece de forma expl\u00edcita en tres de las narraciones m\u00e1s tiernas y duras que escribi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era un hombre cruel, de lengua viperina, acostumbrado a defenderse y a mofarse de s\u00ed mismo antes de lo que lo hicieran otros, capaz de afirmar \u00abNo dejes que la verdad se interponga en una buena historia\u00bb, pero, al leer <em>Un recuerdo navide\u00f1o<\/em> (1956), <em>El invitado del D\u00eda de Acci\u00f3n de Gracias<\/em> (1967) y <em>Una navidad<\/em> (1982) hay una luminosidad que se reconoce sincera. Creo que, como dice la canci\u00f3n de Joan Manuel Serrat, <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=tgHtlIMXf5I\"><em>Soneto a mam\u00e1<\/em><\/a>, Capote aprendi\u00f3 con ella \u00abque lo sencillo no es lo necio\u00bb y le reconoci\u00f3 en sus relatos ese amor puro y esa sabidur\u00eda que poseen las buenas personas que no tienen dobleces y es muy probable que, por eso, durante toda su vida fuese incapaz de separarse de la caja llena de galletas que hab\u00eda hecho con ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si les gustan los relatos cortos, el g\u00f3tico sure\u00f1o, la novela de no ficci\u00f3n o los cotilleos, aunque sean del siglo pasado, Truman Capote es su autor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Nota:<\/strong> Los cuentos que se mencionan en esta entrada se encuentran recogidos en <em>Cuentos completos<\/em> y <em>M\u00fasica para camaleones<\/em> de la editorial Anagrama.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Le Breton, David. \u201cEl riesgo para la identidad\u201d. <em>Sociolog\u00eda del riesgo<\/em>. Buenos Aires: Prometeo Libros, 2021. 17-18. Impreso<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> El t\u00edtulo hace alusi\u00f3n a la frase de Santa Teresa: \u00abSe derraman m\u00e1s l\u00e1grimas por las plegarias atendidas que por aquellas que permanecen desatendidas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Una de sus autoras favoritas si hacemos caso a su cuento <em>Una luz en la ventana<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td>Foto de New York World-Telegram and the Sun staff photographer: Higgins, Roger, photographer.<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ana Parra. 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