{"id":3187,"date":"2016-10-17T07:39:00","date_gmt":"2016-10-17T07:39:00","guid":{"rendered":"https:\/\/marcapaginasuned.wordpress.com\/2016\/10\/17\/la-novela-de-amor-o-romantica"},"modified":"2024-07-05T18:57:38","modified_gmt":"2024-07-05T16:57:38","slug":"la-novela-de-amor-o-romantica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.uned.es\/marcapaginas\/2016\/10\/17\/la-novela-de-amor-o-romantica\/","title":{"rendered":"La novela de amor o rom\u00e1ntica"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: right\"><strong>Ana Parra<\/strong><\/div>\n<table class=\"tr-caption-container\" style=\"float: left;margin-right: 1em;text-align: left\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center\"><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td class=\"tr-caption\" style=\"text-align: center\"><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>En el D\u00eda de las Escritoras en el que se conmemora el legado de las mismas y se intenta hacer visible su obra, me gustar\u00eda hacer una peque\u00f1o apunte sobre obras escritas en su mayor\u00eda por mujeres y que van dirigidas, principalmente, a mujeres: las novelas de amor. Es un g\u00e9nero de literatura que en la actualidad mueve millones. No hay nada m\u00e1s que ir a la playa, montar en transporte p\u00fablico o fisgar dentro del \u00edndice de un libro electr\u00f3nico para confirmar aquello que, mal que pese a los cr\u00edticos literarios, se ve en las listas de los libros m\u00e1s vendidos. No voy a cuestionar la calidad de este g\u00e9nero, pues para detractores ya dio buena cuenta de ello George Eliot (1819-1880) en su peque\u00f1o ensayo \u00abLas novelas tontas de ciertas damas novelistas\u00bb. Para fervientes defensores de estas lecturas me remito a las listas de ventas y firmas de libros. Pero s\u00ed me gustar\u00eda resaltar algo que tanto Eliot, como anteriormente Jane Austen (1775-1817), en cierto sentido Charlotte Br\u00f6nte (1816-1855) en<i> Jane Eyre<\/i> y, m\u00e1s adelante, Virginia Woolf (1882-1941) en <i>Una habitaci\u00f3n propia<\/i> ponen de manifiesto: la vulnerabilidad de la mujer en la sociedad cuando no tiene recursos, pues est\u00e1 sometida a\u00fan m\u00e1s a la hipocres\u00eda de las convenciones sociales. Es verdad que las novelas de Jane Austen nos muestran uno de los mayores problemas de la humanidad, la falta de comunicaci\u00f3n. Sin embargo, al terminar la lectura, solo nos quedamos con la idea del final feliz donde la chica pobre (o no) se casa con un hombre maravilloso (o no) con el que ser\u00e1 feliz hasta el final de sus d\u00edas. Los problemas de incomunicaci\u00f3n y cr\u00edtica social se borran de nuestra mente ante tanto triunfo del amor. Las protagonistas femeninas de Jane Austen no trabajan, est\u00e1n relegadas a las labores del hogar y su independencia econ\u00f3mica depende de la riqueza de sus padres o de conseguir un buen marido. Jane Eyre, por el contrario, s\u00ed tiene trabajo. Un trabajo de chica pobre, pero con estudios; Jane Eyre es institutriz y se enamorar\u00e1 de un hombre rico y atormentado, y, despu\u00e9s de sufrir varias penalidades, se volver\u00e1n a unir para siempre.<\/p>\n<p>Es cierto que el papel de la mujer estaba demasiado acotado, pero resulta cuando menos curioso que sea un hombre, Adalbert Stifter (1805-1868), nada menos, el que nos presente una novela corta, <i>Brigitta<\/i>, con m\u00e1s sustancia de lo que pudiera parecer. En esta novela hay un intercambio de papeles: el personaje fuerte e inteligente, capataz de su propia granja, es ella; el personaje guapo y m\u00e1s vulnerable, es \u00e9l. \u00bfEl desenlace? Merece la pena leerlo para averiguarlo. Hay otro matiz que aporta la novela de <i>Brigitta <\/i>y que las novelas actuales apenas consideran con el consiguiente perjuicio que, sin darnos cuenta, va calando en la sociedad. En <i>Brigitta <\/i>no hay la idea de necesidad del otro, de posesi\u00f3n, de pertenencia total hacia la otra persona que se puede atisbar en <i>Jane Eyre<\/i>. Brigitta no necesita al protagonista masculino para ser feliz. Ella ya es feliz, su amor le reporta mayor dicha s\u00ed, pero su p\u00e9rdida no paraliza ni impide que ella siga su camino.<\/p>\n<p>En las novelas actuales de amor, los personajes protagonistas\u00a0 ya no se ajustan a los c\u00e1nones tan decimon\u00f3nicos de cuello de cisne y cinturas de avispas, ojos de infarto, mente l\u00facida y elocuencia. Como trabajan, tienen independencia econ\u00f3mica, aunque no hay trasgresi\u00f3n en el aspecto laboral; se siguen ocupando puestos ya asumidos socialmente. Es verdad que el contenido sexual en este tipo de g\u00e9nero ha aumentado. Sin embargo, la verdadera transgresi\u00f3n ser\u00eda encontrar en este tipo de novelas un concepto de amor donde no haya que ser medias naranjas, sino que uno ya sea una naranja entera.<\/p>\n<p>Foto de\u00a0<a href=\"https:\/\/unsplash.com\/es\/@wilhelmgunkel?utm_content=creditCopyText&amp;utm_medium=referral&amp;utm_source=unsplash\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Wilhelm Gunkel<\/a>\u00a0en\u00a0<a href=\"https:\/\/unsplash.com\/es\/fotos\/maquina-de-escribir-en-blanco-y-negro-sobre-mesa-blanca-6bibCUj3lfA?utm_content=creditCopyText&amp;utm_medium=referral&amp;utm_source=unsplash\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Unsplash<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ana Parra En el D\u00eda de las Escritoras en el que se conmemora el legado de las mismas y se intenta hacer visible su obra, me gustar\u00eda hacer una peque\u00f1o apunte sobre obras escritas en su mayor\u00eda por mujeres y que van dirigidas, principalmente, a mujeres: las novelas de amor. 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