{"id":13667,"date":"2026-08-10T09:45:20","date_gmt":"2026-08-10T07:45:20","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.uned.es\/derechoyconstitucion\/?p=13667"},"modified":"2026-08-10T09:47:28","modified_gmt":"2026-08-10T07:47:28","slug":"titularidad-nacionalidad-y-mayoria-de-edad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.uned.es\/derechoyconstitucion\/titularidad-nacionalidad-y-mayoria-de-edad\/","title":{"rendered":"Titularidad: nacionalidad y mayor\u00eda de edad"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"13667\" class=\"elementor elementor-13667\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-ed65149 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"ed65149\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-e6f0448\" data-id=\"e6f0448\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-1a7b3d2 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"1a7b3d2\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-9fc8789\" data-id=\"9fc8789\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ee7edc5 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"ee7edc5\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: center\"><span style=\"color: #000000\"><strong>Titularidad: nacionalidad y mayor\u00eda de edad<\/strong><\/span><\/p><p style=\"text-align: center\"><span style=\"color: #000000\">Ana Gald\u00e1mez Morales<\/span><\/p><p style=\"text-align: center\"><span style=\"color: #000000\">Curso de \u00faltima actualizaci\u00f3n (2026\/2027)<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000\">Una vez definidos los derechos fundamentales como derechos constitucionalizados, se nos plantea el problema de la titularidad. \u00bfQui\u00e9nes son titulares de esos derechos? \u00bf\u00danicamente los ciudadanos del Estado? \u00bfTambi\u00e9n los extranjeros? Es algo que se encuentra vinculado al doble car\u00e1cter de los derechos como naturales y artificiales. Si fueran estrictamente naturales, ser\u00edan aplicables a todos los hombres por el simple hecho de serlo; si fueran exclusivamente artificiales o constitucionales, ser\u00edan titulares aquellos considerados ciudadanos del Estado conforme a la Constituci\u00f3n.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000\">Sin embargo, los derechos fundamentales reconocidos en nuestra Constituci\u00f3n son naturales y artificiales. Los ciudadanos del Estado son titulares de todos los derechos constitucionales; los extranjeros podr\u00e1n ser titulares de algunos derechos, en funci\u00f3n de la decisi\u00f3n que haya tomado el constituyente: son titulares de aquellos derechos naturales indiscutibles como la vida, la dignidad o la libertad personal, pero existen particularidades en el resto de los casos.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000\">La titularidad de los derechos la encontramos en el Cap\u00edtulo Primero del T\u00edtulo I, \u201cDe los espa\u00f1oles y los extranjeros\u201d, antes de proceder a la enumeraci\u00f3n de los derechos.<\/span><\/p><ul><li><span style=\"color: #000000\"><strong>Espa\u00f1oles <\/strong>(art\u00edculos 11 y 12 CE): los ciudadanos espa\u00f1oles son titulares de todos los derechos en condiciones de igualdad. El constituyente se limita a remitir a la ley para lo relativo a la adquisici\u00f3n, conservaci\u00f3n y p\u00e9rdida de la nacionalidad espa\u00f1ola (art. 11.1 CE). Los ciudadanos espa\u00f1oles ser\u00e1n aquellos que tengan la nacionalidad. Se proh\u00edbe que ning\u00fan espa\u00f1ol de origen pueda ser privado de la nacionalidad (art\u00edculo 11.2 CE); se contempla tambi\u00e9n la posibilidad de celebrar tratados de doble nacionalidad (art\u00edculo 11.3 CE). Por su parte, el art\u00edculo 12 CE constitucionaliza la mayor\u00eda de edad a los 18 a\u00f1os.<\/span><\/li><\/ul><ul><li><span style=\"color: #000000\"><strong>Extranjeros<\/strong> (art\u00edculo 13 CE): Ya sabemos que aquellos que no son ciudadanos de un Estado son extranjeros. En Espa\u00f1a, su estatus queda definido de la siguiente forma:<\/span><\/li><\/ul><p style=\"padding-left: 40px\"><span style=\"color: #000000\">Principio general (art\u00edculo 13.1): <em>\u00abLos extranjeros gozar\u00e1n en Espa\u00f1a de las libertades p\u00fablicas que garantiza el presente t\u00edtulo\u00bb.<\/em> En lugar de utilizar el t\u00e9rmino \u00abderechos\u00bb, el precepto habla de \u00ablibertades p\u00fablicas\u00bb. Esto genera confusi\u00f3n al tener un alcance m\u00e1s limitado. En cualquier caso, el legislador ha interpretado desde el primer momento que los extranjeros son titulares de todos los derechos fundamentales.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px\"><span style=\"color: #000000\">Remisi\u00f3n normativa (art\u00edculo 13.1 <em>in fine<\/em>): \u00aben los t\u00e9rminos que establezcan los tratados y las leyes\u00bb. Ahora veremos qu\u00e9 ha establecido el legislador.<\/span><\/p><p style=\"padding-left: 40px\"><span style=\"color: #000000\">Prohibici\u00f3n expresa (art\u00edculo 13.2): el derecho de participaci\u00f3n pol\u00edtica (art. 23 CE) queda reservado para los ciudadanos espa\u00f1oles, salvo que, atendiendo a criterios de reciprocidad, pueda establecerse por tratado o ley para el derecho de sufragio activo y pasivo en las elecciones municipales. Este apartado fue objeto de la primera reforma constitucional (1992) que se llev\u00f3 a cabo como paso previo y necesario para ratificar el Tratado de la Uni\u00f3n Europea (Tratado de Maastricht, el cual consagra el derecho de los ciudadanos de la UE que residan en un EM a ser elector y elegible en las elecciones municipales del Estado en el que resida, en las mismas condiciones que los nacionales de dicho Estado). Dicha reforma consisti\u00f3 en a\u00f1adir el inciso \u201c<em>y pasivo<\/em>\u201d al art\u00edculo 13.2 CE.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000\">A los efectos del ejercicio del derecho de sufragio activo y pasivo en las elecciones municipales, pueden distinguirse tres grupos de extranjeros:<\/span><\/p><ul><li><span style=\"color: #000000\"><strong>Ciudadanos de pa\u00edses de la UE<\/strong>: tienen derecho de sufragio activo y pasivo en las elecciones municipales.<\/span><\/li><li><span style=\"color: #000000\"><strong>Ciudadanos de pa\u00edses con los que Espa\u00f1a ha celebrado acuerdos bilaterales<\/strong>: son pa\u00edses que reconocen a los espa\u00f1oles el derecho de voto en sus elecciones y Espa\u00f1a extiende ese mismo derecho para aquellos que hayan residido en nuestro pa\u00eds legal e ininterrumpidamente durante, al menos, los cinco a\u00f1os anteriores a su solicitud de inscripci\u00f3n en el censo electoral (excepto Noruega, que son tres a\u00f1os). S\u00f3lo se reconoce el derecho de sufragio activo, no el sufragio pasivo. Pa\u00edses: Noruega, Ecuador, Nueva Zelanda, Colombia, Chile, Per\u00fa, Paraguay, Islandia, Bolivia, Cabo Verde, Rep\u00fablica de Corea y Trinidad y Tobago.<\/span><\/li><li><span style=\"color: #000000\"><strong>Los dem\u00e1s extranjeros<\/strong>: no tienen derecho de sufragio en las elecciones municipales.<\/span><\/li><\/ul><p><span style=\"color: #000000\">El criterio general para delimitar la posici\u00f3n de los extranjeros respecto de los derechos fundamentales es el de distinguir entre titularidad y ejercicio. Para comprender lo que sucede con el resto de derechos, tenemos que acudir forzosamente a la interpretaci\u00f3n que se ha hecho de la Constituci\u00f3n. El legislador reconoce la titularidad de los extranjeros del resto de derechos del T\u00edtulo I; para la regulaci\u00f3n de su ejercicio estaremos a lo que establezcan los tratados internacionales y las leyes. <\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Titularidad: nacionalidad y mayor\u00eda de edad Ana Gald\u00e1mez Morales Curso de \u00faltima actualizaci\u00f3n (2026\/2027) Una vez definidos los derechos fundamentales como derechos constitucionalizados, se nos plantea el problema de la titularidad. \u00bfQui\u00e9nes son titulares de esos derechos? \u00bf\u00danicamente los ciudadanos del Estado? \u00bfTambi\u00e9n los extranjeros? Es algo que se encuentra vinculado al doble car\u00e1cter de los derechos como naturales y artificiales. Si fueran estrictamente naturales, ser\u00edan aplicables a todos los hombres por el simple hecho de serlo; si fueran exclusivamente artificiales o constitucionales, ser\u00edan titulares aquellos considerados ciudadanos del Estado conforme a la Constituci\u00f3n. Sin embargo, los derechos fundamentales reconocidos en nuestra Constituci\u00f3n son naturales y artificiales. Los ciudadanos del Estado son titulares de todos los derechos constitucionales; los extranjeros podr\u00e1n ser titulares de algunos derechos, en funci\u00f3n de la decisi\u00f3n que haya tomado el constituyente: son titulares de aquellos derechos naturales indiscutibles como la vida, la dignidad o la&hellip;<\/p>\n<p> <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/blogs.uned.es\/derechoyconstitucion\/titularidad-nacionalidad-y-mayoria-de-edad\/\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":7621,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[17],"class_list":["post-13667","post","type-post","status-publish","format-standard","category-entradas-articulos","tag-infografias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.uned.es\/derechoyconstitucion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13667","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.uned.es\/derechoyconstitucion\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.uned.es\/derechoyconstitucion\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.uned.es\/derechoyconstitucion\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7621"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.uned.es\/derechoyconstitucion\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13667"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.uned.es\/derechoyconstitucion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13667\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13677,"href":"https:\/\/blogs.uned.es\/derechoyconstitucion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13667\/revisions\/13677"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.uned.es\/derechoyconstitucion\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13667"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.uned.es\/derechoyconstitucion\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13667"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.uned.es\/derechoyconstitucion\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13667"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}