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¿Quieres participar en una campaña arqueológica? Arte paleolítico para el siglo XXI De las cuevas oscuras a las llanuras soleadas Defiende tu patrimonio Campaña de CROWDFUNDING
CAMPAÑA DE CROWDFUNDING
Campaña arqueológica para estudiar nuevos descubrimientos de arte paleolítico al aire libre. Un equipo de arqueólogos de la UNED investiga el arte paleolítico al aire libre en España y te invita a participar activamente en la campaña.
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Un equipo de arqueólogos de la UNED investiga el arte paleolítico al aire libre en España y te invita a participar en la campaña 2025.
La campaña 2025 incluye seminarios de formación, talleres online, análisis de los hallazgos de los participantes, visitas guiadas, trabajo de campo de los investigadores, y será financiada por micro-mecenazgo.
UN CASO REAL
Desde el siglo XIX, los prehistoriadores del arte paleolítico han centrado fundamentalmente sus investigaciones en entornos cerrados como cuevas y abrigos.
Para sorpresa de muchos especialistas, y sólo desde hace tres décadas aproximadamente, ha comenzado a ponerse en valor el arte rupestre paleolítico al aire libre.
Los primeros estudios se centraron en las cuencas de los ríos Duero, Tajo y Guadiana pero, conforme han aumentado los estudios, han ido apareciendo muestras de este arte al aire libre en diversos puntos de nuestra geografía peninsular, muchos de ellos, curiosamente, a gran altitud sobre el nivel del mar.
El arte rupestre paleolítico es una de las muestras más complejas que nos legaron nuestros antepasados.
Con más de 800 estaciones repartidas por todo el Viejo Continente, podemos hacernos una idea bastante aproximada de la temática, la técnica y su distribución espacial en entornos cerrados como son las cuevas y abrigos.
Desde hace unos treinta años también conocemos el arte rupestre paleolítico al aire libre, con una proporción mucho menor en cuanto a estaciones, pero no respecto al número de ideogramas.
Este arte está localizado en las cuencas de los ríos Duero, Tajo y Guadiana y siempre realizado sobre afloramientos de esquisto o pizarra.
Aunque en un principio este tipo de manifestaciones tardaron en ser aceptadas como paleolíticas debido a que no se encontraban en un medio kárstico, hoy en día nadie pone en duda su filiación pleistocena.
Caballo piqueteado de Piedras Blancas (Almería), descubierto en 1987.
La sociedad es la que financia nuestra investigación y es a ella a quien debemos devolverle la inversión. Por experiencia sabemos que cuando se ofrece la posibilidad de participar en una actividad cultural, la gente se vuelca en ella y demanda más, independientemente de su edad o nivel de formación.
Asimismo, los resultados previstos en este proyecto de investigación tendrían un gran impacto en la comunidad científica internacional.
Con nuestro método de trabajo, tanto material como conceptualmente, si se acometiera la tarea inmensa y compleja de revisar todas las estaciones con arte rupestre paleolítico, se produciría, sin lugar a dudas, el redescubrimiento de un universo basado en un sistema de comunicación al que apenas nos hemos asomado. Cambiaría nuestro conocimiento sobre la realidad económica y material de nuestros ancestros y, sobre todo, sobres su pensamiento, ya que, sin lugar a duda, aumentaría considerablemente el catálogo de pinturas y grabados rupestres.
En el arte rupestre está representada una gran colección de fauna y flora que es posible relacionar con el ambiente y el clima del momento en el que se realizaron los pictogramas, configurándose como una gran colección de historia natural.
Sin embargo, desde hace un par de años están apareciendo, repartidos por toda la geografía peninsular, una serie de conjuntos, que por el momento no se pueden incluir en las categorías antedichas, aunque la mayoría estarían más cerca de la segunda. Estos conjuntos presentan unas características similares a las plenamente admitidas, pero a la vez difieren en determinados conceptos. Estas distinciones se centran fundamentalmente en su situación geográfica, tipo de soporte y ubicación de este. Algunos conjuntos aparecen a gran altitud sobre el nivel del mar. Este hecho entraría en conflicto con las condiciones medioambientales del final de la última glaciación y plantearía nuevas hipótesis sobre la movilidad de los grupos de cazadores-recolectores. Otros están en zonas en donde existe una larga tradición de estudios prehistóricos y parece extraño que ninguno de los grandes especialistas que nos han precedido no hubieran reparado en estas numerosas figuras naturalistas. Asimismo, hay otras áreas en las que no ha habido una investigación sobre el poblamiento paleolítico notable y donde aparecen representaciones no sólo en abrigos o cuevas, sino también al aire libre. En otros casos, la sorpresa se encuentra en el soporte rocoso sobre el que están realizadas las representaciones. Normalmente, hasta ahora, sobre granito solamente existían figuras adscribibles al arte esquemático postpaleolítico, pero la evidencia muestra que nuestros predecesores paleolíticos utilizaron también este tipo de soporte forma habitual.
En concreto este proyecto se centra en el estudio de las siguientes estaciones, algunas de las cuales cuentan ya con estudios preliminares:
- Lleida: Río Garona (Valle de Arán), granito, aire libre.
- Palencia: Cañón de La Horadada (Aguilar de Campoo), 24 cavidades, 179 abrigos y bloques al aire, caliza.
- Ávila: El Barraco (Arroyo Arrejondo) y Candeleda, aire libre, granito. La Peña de la Cueva (Ojos Albos), abrigo y aire libre, caliza.
- Madrid: Sierra Oeste, granito, aire libre, arte mueble. Abarca una extensión de 110 kilómetros con muchas localizaciones que van desde Cenicientos al suroeste hasta Moralzarzal al nordeste, pasando por Pelayos de la Presa, Villanueva de la Cañada, Valdemorillo, Zarzalejo estación, El Escorial, La Pedriza, etc. El conjunto contiene en un recuento provisional más de 20.000 figuras. La Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid ha declarado BIC todo el conjunto en el que seguimos trabajando. También en la zona de Villanueva de la Cañada hemos hallado una gran estación al aire libre con numerosos cantos, pequeños bloques y plaquetas tanto de calcarenita como de cuarcita con numerosas figuras grabadas lo que constituye la primera estación con arte mobiliar paleolítico del interior peninsular.
- Valencia: Barranco Ripoll (Buñol), abrigos y aire libre, caliza.
- Murcia: Cueva de los Cascarones (Moratalla), abrigo, aire libre, caliza. Cala Déntoles y Cala Reona (Cartagena), abrigo y aire libre, arenisca.
La mayoría de los conjuntos que hemos identificado hasta ahora se sitúan en zonas aisladas, lejos de grandes núcleos urbanos. La existencia de este rico patrimonio permitirá fijar a la población joven en su entrono creando centros de interpretación y visitas guiadas a los diversos enclaves.
Al tratarse de zonas bastante remotas, estos conjuntos de arte rupestre paleolítico al aire libre sobre diferentes soportes pétreos se ven inmersos en entornos naturales de gran riqueza paisajística y faunística.
Evidentemente no tendrá un impacto inmediato en los núcleos rurales, pero una correcta difusión en medios de comunicación y en instituciones locales y provinciales, provocarán un interés por conocer este nuevo patrimonio legado por nuestros ancestros, siendo la primera y más antigua expresión del pensamiento humano que ha llegado hasta nosotros en forma de imágenes y signos. Estamos hablando no solamente de un lenguaje o un metalenguaje de imágenes que lo reflejan, si no también, de un importante conjunto de datos que comienzan a ser de una importancia fundamental en nuestra historia y probablemente para nuestra especie.
La puesta en valor de estos nuevos hallazgos, sin duda, contribuirá al desarrollo económico y social de las comarcas donde se localizan estos yacimientos, siendo un polo de atracción para el turismo sostenible y un elemento dinamizador para la denominada España “vaciada”. Asimismo, la divulgación entre la población local de su patrimonio histórico, sin duda, contribuirá a que los habitantes de estos territorios se conviertan en los primeros defensores de su conservación y se sitúen en la primera línea de defensa para su protección.
¿Por qué ahora? ¿y por qué nadie lo ha visto hasta ahora?
Hace141 años Marcelino Sanz de Sautuola descubrió la Cueva de Altamira. La comunidad científica de la época denostó ese singular hallazgo y el insigne investigador montañes falleció sin ver reconocida su autenticidad.
Hasta hace unos 35 años se conocían algunos lugres al aire libre con representaciones denominadas de “Estilo Paleolítico “que se incorporaban a la síntesis de forma marginal o en forma de notas a pie de página. Pero desde comienzos de los años 90 del siglo pasado han ido apareciendo numerosos conjuntos de arte paleolítico al aire libre fundamentalmente sobre soportes de esquisto. Hoy en día nadie niega su existencia e importancia.
Desde hace un par de años, por casualidad, gracias a una combinación de la luz solar apropiada y la experiencia acumulada en el estudio de grabados paleolíticos de trazo fino, identificamos una serie de figuras incisas al aire libre, sobre granito Hasta ese momento los investigadroers habíamos buscado en los soportes graníticos, figuras pintadas o grabadas encuadrables en el arte esquemático del Neolítico y de la Edad de los Metales.
La existencia de inmensos conjuntos de arte rupestre paleolítico repartidos por amplias zonas geográficas, venía a desmontar el paradigma al uso sobre el arte rupestre. Siempre se había pensado que las figuras paleolíticas se ubicaban en entornos cerrados (cuevas) donde las prácticas mistéricas realzaban el poder de las imágenes.
Sin embargo hoy creemos que este hito se ha transformado totalmente. Lo habitual era el arte al aire libre y lo raro era el arte en cuevas. Hemos pasado en la oscuridad de las cavernas a los entornos soleados.
Necesitábamos encontrar un patrón de identificación que nos permitiera localizar más evidencias en otras zonas partiendo del núcleo original de la Sierra Oeste de Madrid. Hoy en día ese patrón nos ha llevado a zonas hasta ahora impensables como puede ser la alta montaña, la meseta o el litoral mediterráneo.
¿Por qué hay tanto?
Para intentar realizar un encuadre cronológico, en nuestros estudios utilizamos una serie de convenciones estilísticas que nos permiten fechas con más o menos precisión los diferentes conjuntos. Hasta ahora podemos afirmar con más o menos precisión que la mayoría se sitúan entre un Solutrense Superior y un Magdaleniense Medio. Es decir unos 6.000 años de duración. Y entre unos 22.000 y 16.000 años antes del presente.
Este gran lapso temporal se puede traducir en 18.000 generaciones de antepasados siguiendo unas rutas preestablecidas y plasmando una y otra vez aquellos animales que les llamaban la atención o que habían cazado, volviendo a grabar una y otra vez sobre las mismas superficies. La erosión natural sobre estos soportes pétreos nos permite identificar el fondo de los surcos grabados, frente a los entornos cerrados donde las incisiones se conservan perfectamente y por tanto son más profundas.
EQUIPO DE INVESTIGACIÓN

Fco Javier Muñoz Ibáñez
Licenciado en Prehistoria y Arqueología por la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Autónoma de Madrid en 1993. Doctor en Geografía e Historia, especialidad Prehistoria y Arqueología por la Universidad Nacional de Educación a Distancia en 1998. En la actualidad soy Profesor Contratado Doctor del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UNED impartiendo las asignaturas de "Prehistoria I," "Prehistoria II" y "De cazadores a productores" del Grado de Geografía e Historia y "La cultura material como fuente esencial de conocimiento en Arqueología" del Máster Universitario en Métodos Y Técnicas Avanzadas de Investigación Histórica, Artística y Geográfica. He participado en numerosos proyectos de investigación, tanto nacionales como internacionales, cuyos resultados se han plasmado en diversas monografías y numerosos artículos. Mi línea de investigación se ha centrados en el Paleolítico Superior, abordando diferentes cuestiones relacionadas con la evolución tecnológica del instrumental cinegético, la balística y arquería prehistóricas, la Arqueología experimental o el arte paleolítico. En esta última línea de investigación he participado en el estudio de numerosas estaciones de arte paleolíticas como Domingo García y la Peña de Estabanvela (Segovia), Maltravieso (Cáceres), Creswell Crags (Reino Unido), La Cueva de Ambrosio (Almería), El Moro (Cádiz), La Fuente del Trucho (Huesca) y en los nuevos yacimientos de arte rupestre al aire libre.

Sergio Ripoll López
Licenciado en Historia por la Universidad Central de Barcelona (1981), obteniendo el título de Licenciado con Grado en la Universidad de León. Doctor en Prehistoria por la Universidad Nacional de Educación a Distancia en 1988. Los trabajos de investigación llevados a cabo en varias zonas de la Península Ibérica, se ha centrado fundamentalmente en el Paleolítico Superior. La Cueva de Ambrosio (Almería) o La Peña de Estebanvela (Segovia) son algunos de los yacimientos excavados, mientras que El Moro (Cádiz), La Fuente del Trucho (Huesca), o Domingo García (Segovia), son algunas de las estaciones con arte rupestre analizadas. La labor como coordinador del Inventario Nacional de Arte Rupestre entre los años 1981 y 1987 con el Ministerio de Cultura, supuso la documentación de la práctica totalidad de las cavidades conocidas en nuestro país aportándole una gran experiencia en el estudio y análisis de este tipo de manifestaciones. Descubridor del primer arte rupestre paleolítico del Reino Unido (2003) donde ha desarrollado varios proyectos de investigación. Numerosas publicaciones tanto artículos como monografías, son la prueba de esta labor investigadora durante casi 30 años. La labor docente se ha centrado en la Universidad Nacional de Educación a Distancia, donde compagina la docencia de la asignatura de Prehistoria I y Prehistoria II de primer curso del Grado en Geografía e Historia y el Máster de la Facultad con la coordinación del Trabajo de Fin de Grado del Departamento. Es miembro de número de varias academias y del Instituto de Estudios Almerienses.

Manuel García Rodríguez
Licenciado en Ciencias Geológicas por la Universidad Complutense de Madrid en el año 1988 y Doctor en Geología por la misma Universidad en 1996. Su actividad profesional se ha desarrollado en diferentes centros; Universidad Complutense de Madrid, Consejo de Seguridad Nuclear, Universidad Alfonso X el Sabio, Universidad de Alcalá y Universidad Nacional de Educación a Distancia donde trabaja actualmente. Su actividad docente e investigadora se enmarca en el área de Geodinámica Externa, en particular sobre hidrogeología, conservación de ecosistemas y geomorfología de rocas graníticas. Es autor de numerosas publicaciones, nacionales e internacionales sobre dichas temáticas. Actualmente es coordinador del Programa Internacional de Geociencias (PICG 714). Dicho programa está adscrito al grupo internacional de la UNESCO IGCP 714, que con un enfoque multidisciplinar pretende producir modelos 3D del geo-patrimonio de los países participantes, así como materiales para centros educativos y el público en general.

Vicente Expósito Gil
Graduado en Geografía e Historia por la UNED en 2021. Doctor en Historia (especialidad Prehistoria) por la Universidad
Nacional de Educación a Distancia (UNED) en 2022. Funcionario de carrera de la Administración Local (Ayuntamiento de Valencia). Sus trabajos de prospección, colaboraciones y publicaciones se centran en el estudio del Arte Rupestre. Diversas intervenciones como en el proyecto Velad en Vélez- Blanco en Almería (2015), La Horadada en Palencia (2021), Barranco Ripoll, fuente el Roquillo y márgenes del río Buñol, en Valencia (2022) y Cala Déntoles y Cala Reona en Murcia (2023).

EQUIPO DE TRABAJO
Vicente Bayarri Cayón
Universidad Europea del Atlántico
GIM Geomatics
Alía Vázquez Martínez
Universidade de Santigo de Compostela
David Martín Freire- Lista
Universidade de Trás- Os-Montes e Alto Douro
Elena Castillo López
Universidad de Cantabria
Alfredo Maximiano Castillejo
Humanidades Digitales
Teresa Fernández Azorín
Sociedad de Estudios Historiológicos y Etnográficos
José Latova Fernández-Luna
Fotógrafo de patrimonio
Pedro Lucas Salcedo
Sociedad de Estudios Historiológicos y Etnográficos
Sergio Velasco Muñoz
UNED
Laboratorio de Estudios Paleolíticos
Jose Luis García Sánchez
UNED
Laboratorio de Estudios Paleolíticos