Verano del 77

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El 15 de junio de 1977 se celebraban en España las primeras elecciones democráticas desde 1936. La Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y la Asociación de Exdiputados y Exsenadores de las Cortes Generales han querido conmemorar esta fecha con la organización del Curso de Verano “Las elecciones de 1977” que ha tenido lugar en el Congreso de los Diputados y que  ha estado dirigido por la profesora titular de Historia Contemporánea de la UNED, Ángeles Lario y por el exdiputado Jerónimo Nieto.

La inauguración del curso estuvo presidida por Alejandro Tiana, rector de la UNED, Juan Van-Halen, presidente de la Asociación de exdiputados y exsenadores de las Cortes generales, Hipólito de la Torre, director del departamento de Historia Contemporánea de la UNED, Ángeles Lario, directora del Curso y Amelia Pérez Zabaleta, directora del Centro Asociado de Madrid, de la UNED.

Amelia Pérez Zabaleta, directora del Centro Asociado de la UNED de Madrid fue la encargada de dar la bienvenida a los alumnos y autoridades que asistían en el Congreso de los Diputados a la inauguración del Curso de Verano “Las elecciones de 1977”. “A los alumnos, quiero darles las gracias por la asistencia  a este curso, que ya es un clásico en el verano de la UNED. Y quiero destacar que es un clásico porque año tras año ustedes demuestran con su asistencia, el interés que estos cursos les despiertan. A los directores del curso, mi enhorabuena porque año tras año nos plantean cuestiones decisivas, de máximo interés y actualidad, vinculadas con nuestra historia. En esta ocasión aprovechando la conmemoración del 40 aniversario de las elecciones de 1977 en España van a tener la oportunidad  de asistir a una información de primera mano, narrada por muchos de los protagonistas de aquel momento. Confío que será un curso de gran utilidad y les agradezco su confianza al elegir los cursos de verano de la UNED y del centro de Madrid, para seguir aprendiendo y espero que disfrutando, en la época estival”.

Ángeles Lario, directora del Curso y profesora de Historia Contemporánea de la UNED recordó como “Jerónimo Nieto y yo, comenzamos estos cursos en 2012 para conmemorar el centenario de la  Constitución de 1812 y el curso de este año referido a las elecciones de 1977, parece el desarrollo de  toda una trayectoria de nuestra historia contemporánea, porque la Constitución de 1812 fue el inicio de nuestro Estado Contemporáneo y el inicio de nuestro sistema constitucional, el sistema que garantiza las libertades y los derechos de los ciudadanos y su participación en su propio autogobierno. Las elecciones de junio 1977 fueron las primeras elecciones democráticas, desde las últimas que había habido 41 años antes, en 1936. Pero el hecho de llegar a las elecciones de 1977, con la salida de la dictadura, sin convulsiones, sin enfrentamientos violentos –a pesar de las dificultades que hubo y del terrorismo- fue una verdadera hazaña. Una hazaña, yo casi diría épica. Tuvo protagonistas desde todos los ángulos, desde la oposición socialistas y comunistas, decidieron pactar, decidieron prescindir de parte de sus reivindicaciones históricas para apoyar la primera y principal reivindicación que era la llegada de la democracia. Y desde las instituciones franquistas, todos aquellos reformistas que decidieron apoyar el tránsito tranquilo, dentro de lo posible, hacia la democracia. Entre ellos todos sabemos que el Rey Juan Carlos y el presidente Suárez, fueron unos de los  protagonistas más visibles, y que actuaron con mucho acierto. Este fue el final de ese periodo de Transición hasta lograr unas elecciones libres y el principio de toda nuestra historia democrática hasta hoy”.

Hipólito de la Torre, director del departamento de Historia Contemporánea de la UNED manifestó su satisfacción por participar en la inauguración del Curso de Verano “Las elecciones de 1977”. “Constituye para mí un honor participar en este acto y sin caer en excesos quiero decir que este, no es un curso más. Es una nueva edición del trabajo conjunto de historiadores y parlamentarios, impulsada por la profesora Ángeles Lario. Es, el ensayo de convocar al mundo de la representación política y al de la historia para cursar perspectivas complementarias sobre el pensamiento y la experiencia de la constitucionalidad y representatividad del poder en la Nación Española. Este cruce entre la política y la historia es frecuente, pero muy a menudo superficial, como cuando el historiador repite tópicos sobre el sistema, o instrumental, como cuando el representante político manipula a su antojo la historia. Solo en el cruce de reflexiones con afán de veracidad se hace posible apurar la realidad. La presencia de nuestro rector en este acto, sigue expresando el cometido que le es propio  a la universidad desde su nacimiento: comprender y esclarecer a la sociedad y ayudarla a ser más libre y más justa. La presencia del presidente de la asociación de exdiputados y exsenadores de las Cortes Generales, representa aquí la impagable experiencia en la función de la representación de la soberanía nacional. Esto es, la historia viva de uno de los tres pilares, el más genuino y directo en que se desdobla el ejercicio del poder soberano de la nación. Hoy aquí, hablamos de las elecciones democráticas de 1977 en las que el rey Juan Carlos pilotó el cambio renunciando a sus poderes -este hecho es fundamental y hace que la sociedad española sea muy deudora del Rey Emérito D. Juan Carlos de Borbón-  a la par, la llamada clase política de dentro y de fuera, obediente a los dictados de la historia y de la voluntad social, construyó mediante el pacto más importante, más sabio y más generoso en la historia de España, el edificio democrático. Las fuerzas Armadas y de Seguridad del Estado lo garantizaron, día a día, con resistencia heroica frente a la larga ola del terror. Aquello fue el milagroso ejemplo de la mejor soberanía popular que nunca se haya expresado en la historia de España. Solo la erosión del tiempo, del sectarismo político […], han contribuido a ponerlo en causa”.

Juan Van-Halen Acedo, presidente de la Asociación de exdiputados y exsenadores de las Cortes Generales, comenzó felicitando a la UNED “Porque es una universidad que siempre recoge y plantea en sus Cursos de Verano temas muy interesantes y de actualidad, y los pone a debate con los distintos expertos. El que tratamos este año, al recordar los cuarenta años de las primeras elecciones, recordamos  la Transición, un periodo en el que la enorme responsabilidad política, la enorme inteligencia de los políticos de fuera de España y los reformistas de dentro dieron lugar a una especie de punto medio que lleva a la Transición y propicia las elecciones generales. No era fácil salir a una orilla, después de una dictadura de 40 años y el que lo piense se equivoca y el que piense que algunos fueron traidores a sus ideas, porque pactaron…se equivocan también. Fueron inteligentes porque evitaron un muy probable desenlace violento no deseado por nadie. Yo viví el 23F, dentro del Congreso y fui muy consciente de que si no se hubiera construido la Transición como se hizo, el hecho que estaba viviendo en ese momento, era lo menos que podía haber pasado. Por eso estos cursos de la UNED y estos debates, son siempre enriquecedores. La Transición en estricto sentido, comienza el 1 de julio de 1976 con el nombramiento de Adolfo Suarez. Todo se hizo en 18 meses: se autoliquidan las Cortes franquistas, se aprueba la Ley de Reforma Política por referéndum, se legalizan todos los partidos políticos, se convocan elecciones generales, se hace el Proyecto Constitucional, se debate en el Parlamento y se produce el referéndum de la Constitución. Todo eso en 18 meses. Por esto, cuando se juzga la Transición, se deberían también juzgar estos hechos. No fue fácil, pero se hizo y el papel del Rey Juan Carlos, fue determinante para pilotar el cambio. Necesitó y eligió una persona capaz de seguirlo, que fue Adolfo Suárez y una persona capaz de diseñarlo, que fue el profesor Fernández Miranda. Pero el protagonista fue el pueblo español que cuando fue consultado, con más del 90% de los votos, apoyó la Constitución”.

Alejandro Tiana, rector de la UNED destacó que “Este tipo de cursos forman parte de la tarea de la universidad. Es evidente que las universidades, desde su origen, han creado conocimiento, han construido conocimiento y lo han transmitido. Han sido tareas que han estado claramente vinculadas a lo que ha sido el desarrollo de la universidad, sea cual sea el modo histórico en que tales tareas se han llevado a cabo. Pero a esta tares, desde hace ya unos años, se ha añadido un tercer elemento: lo que se ha venido en llamar, la Extensión Universitaria. En la UNED, la tradición ya, de los Cursos de Verano, entronca claramente con la voluntad de sacar el conocimiento fuera de sus paredes y llevarlo a otros lugares, comunicarlo y compartirlo. En las últimas décadas en todas las universidades los cursos de verano han tenido gran expansión, aunque su origen se remonte a 85 años atrás con la Universidad Internacional de Verano, creada por Fernández de los Ríos en 1932.Nosotros este año, en la UNED, celebramos 160 cursos en 33 Centros Asociados, repartidos por toda la geografía, a los que hay que añadir 19 en Centros Penitenciarios, donde contamos  con unos mil estudiantes acogidos al Programa de Estudios de la UNED. En concreto, este curso que hoy inauguramos, se inserta en una voluntad grande de la universidad de compartir lo que hacemos con instituciones de la sociedad civil, con organizaciones, con asociaciones científicas, culturales… y esta con el Congreso de los Diputados, es un lujo para nosotros y un foro extraordinario para desarrollar este curso, un curso que me lleva a mi juventud y me recuerda hechos vividos y toca fibras personales. Como profesor de Historia de la Educación todos estos años, …quiero recordar la importancia que tuvo este periodo en la historia de la educación española y en la construcción de un sistema educativo moderno, plasmados sus efectos en los Pactos de la Moncloa del año 77, por toda la inversión pública que hizo recaer sobre el sistema educativo español. Ha sido un periodo muy relevante en la construcción de un sistema educativo moderno. Se ha dicho y escrito mucho sobre la Transición y es importante que nuestra universidad propicie, junto con el Congreso, que se pueda debatir y  hablar de una manera libre”.

Tras el acto de inauguración, Jerónimo Nieto, exdiputado y codirector del Curso hizo la presentación de Juan José Laborda, senador constituyente y expresidente del Senado que fue el encargado de impartir la lección inaugural. Jerónimo Nieto recordó que “Este curso está enmarcado  en primer lugar en la línea de trabajo que venimos desarrollando los últimos años, de colaboración entre la UNED y la Asociación de Exparlamentarios y en el caso concreto del curso de este año, también lo hemos querido enmarcar en una serie de eventos que se han celebrado en el Parlamento para conmemorar el 40 aniversario de las elecciones de 1977. Juan José Laborda en aquella etapa fue elegido senador por la provincia de Burgos y formó parte en el proceso de elaboración de la Constitución. Fue senador, presidente del Senado, a lo largo de varias legislaturas  y portavoz del grupo socialista en la Cámara Alta. Actualmente, es miembro del Consejo de Estado, está muy vinculado a la UNED, porque realizó su doctorado en Historia en la UNED y actualmente dirige una cátedra sobre la monarquía en la Universidad Rey Juan Carlos…político, historiador, periodista…su bagaje personal y académico le hacen idóneo para iniciar los debates de este curso de verano sobre las elecciones de 1977”.

Juan José Laborda, senador constituyente y expresidente del Senado, impartió la conferencia “Significado y alcance de las elecciones del 15 de junio de 1977 en la historia constitucional española

Juan José Laborda, no defraudó. Firme, claro, vehemente, captó el interés del alumnado desde el primer momento y sentó sus bases “Comenzaré hablando desde el punto de vista del historiador”. Y apoyándose en el sociólogo Max Weber, desarrolló “ el historiador se distancia de los hechos, no juzga moralmente. Existe un juicio sobre la Transición que se apoya en este axioma, hay que apartar los juicios morales y entrar en los hechos históricos. Eso es lo que quiero hacer”

 Y Juan José Laborda, centró su discurso en el papel de la autarquía y de la globalización en  España “ El elemento clave de nuestro supuesto retraso, es que en nuestro país habían primado los momentos autárticos y no los globalizadores. Porque…¿Dónde estábamos nosotros, se preguntó?. En la autarquía, en la pura autarquía. Cuando se firma el Acta Única Franco estaba agonizando, hubo Consejo de Guerra, hubo ejecuciones, hubo repudio internacional, hubo retirada de embajadores de Madrid, hubo incendios de embajadas españolas…en esos momentos se produjo una lucha intensa entre dos conceptos. Por una parte el cosmopolitismo europeísta, que suponía la democracia y por la otra, la autarquía que suponía volver al franquismo…y fuimos capaces, reformistas de un lado y reformistas de otro, darnos cuenta de lo que estaba en juego. Y en aquel momento, ganamos. Así de claro

Y como ejemplo de esta transformación, se refirió a sí mismo  “éramos un pueblo que había vivido maniatado, había pocas cosas que se pudieran hacer, pero leíamos, leíamos incansablemente y gracias a eso, personas como yo, con 21 años, dispuesto a comerse el mundo y a proclamar la república a los cuatro vientos, ¡en un año! ¡en un año!… después de llegar a aquel senado, me convertí en un constitucional. Y esa mutación personal, es la mutación que tuvo este país. Ni más, ni menos. Pero no quiero finalizar sin referirme al momento constituyente. Un momento único, irrepetible, fue veraz. Y como cualquier momento constituyente, fue diferencial. Se define por el consenso, un concepto muy antiguo en la ciencia política y la democracia del consenso es la democracia representativa, que es la democracia de los acuerdos. Tiene legitimidad, ¿y qué es legitimidad? Algo muy sencillo: el gobierno de la democracia no da miedo, no se tiene miedo porque no hay represalias. Existe un control y un control implica acuerdos y por tanto  legitimidad, porque  solo los acuerdos en democracia, son legítimos. Y eso es lo que hicimos en el año 77-78: el pacto profundo de dos grandes corrientes. Por primera vez España se alejó del modelo jacobino de que la mayoría tiene la razón y primó el ser individuo, y para seguir siendo individuo necesitamos la democracia representativa, que es aceptar que la vida es imperfecta. Por lo tanto la democracia representativa necesita reformas constantes y eso es lo que podemos decir 40 años después de aquellas elecciones”.

 

Isabel Quiñones

Fotografía: José Rodríguez.

Edición web: Óliver Yuste.

Comunicación UNED

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