Se procede a la clausura con la tercera jornada del curso «Desarrollo Psicoeducativo de la Inteligencia Emocional» en el Centro Asociado a la UNED en Baza

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La tercera Jornada de Curso ha comenzado con la ponencia de D. Juan Amodia de la Riva, girando en torno a “Intervención psicoeducativa: casos prácticos”.  Así, a partir de cinco casos reales desarrolla y expone diferentes recursos para trabajar con el alumnado o con personas adultas.

En la misma se han tratado cuestiones como la percepción, traducida en una concepción del mundo percibido, es decir, como ves las cosas y no como son realmente. Esta realidad percibida parte de presupuestos e ideas preconcebidas, pero en este sentido, debemos de saber ponernos en el lugar de los demás.

Del mismo modo, se ha referido a que tanto en el ámbito psicológico como en el psicoeducativo siempre hay intereses de las personas para actuar de una determinada forma. En este sentido, aceptamos o rechazamos a alguien de forma irracional. Estamos prejuzgando y etiquetando y estas variables de aceptar o rechazar a alguien son más complejas que lo que el sentido común nos indica.

El profesor Amodia de la Riva igualmente expone en su charla que el maestro tiene que conseguir que los alumnos quieran aprender. En esta línea considera que a los niños hay que enseñarles hábitos adecuados y que la educación, en definitiva, tiene que ser una mezcla de amor y disciplina. Es decir, hay que poner límites y hablar con ellos para que se produzca una buena comunicación.

Razona igualmente que para trabajar con alumnos es adecuado tener presente que son personas en obras, no se debe dar por hecho que están construidos, es más, todas las personas estamos en construcción, afirma.

Por tanto, el primer objetivo perseguido que muestra en su disertación Amodia de la Riva es que la comunicación es fundamental con los niños, hay que escucharlos, a pesar de que unas veces digan incoherencias siempre dirán cosas acertadas, es decir, se debe tener una visión sin prejuicios. Para ello hay que conocer a los alumnos y así tener una visión más clara de sus posibles dificultades. A pesar de esto, hay que poner límites y normas, aunque de una manera flexible, siempre atendiendo a causas de fuerza mayor para excusar el cumplimiento de la norma.

Expone igualmente que ser inteligente emocionalmente es tener respeto por los demás y saber ponerse en el lugar de los otros, por tanto, desarrollar la empatía. También es conveniente tener en mente que las personas más influyentes sobre los niños son los padres o los tutores en el ámbito escolar y deben de darles pautas para gestionarse y autorregularse.

De la misma forma, el profesor Amodia de la Riva, ha tratado el tema de las técnicas de estudio para trabajar con los alumnos y la familia conjuntamente. De esta manera, afirma que hay que ir modelando a los niños, e ir trabajando con la amígdala y corteza prefrontal, términos técnicos que explicó en su primera ponencia en el curso, para que los niños crezcan con una inteligencia emocional adecuada. Por tanto, como maestros no se puede tener miedo y etiquetar al alumnado con problemas, sino que hay que trabajar con ellos fundamentalmente para conseguir un buen desarrollo de su inteligencia emocional.

Otra idea fundamental a destacar en su ponencia ha sido respecto al tema de la inteligencia emocional, en este sentido, considera un valor muy importante el ser resolutivos y afrontar las dificultades desde una óptica positiva, es decir, que aunque se comentan errores se busque y se consiga una solución adecuada.

A continuación, se ha celebrado la Mesa Redonda sobre el tema “La conducta de personas que carecen de una buena inteligencia emocional”, en la que han participado D. José Quintanal Díaz, Director del Curso y Vicedecano de Ordenación Académica de la Facultad de Educación de la UNED; Dña. Josefa Martínez Talavera, Directora del Centro Asociado a la UNED en Baza y Profesora-Tutora de Psicología del mismo; D. José Luis García Llamas, Decano de la Facultad de Educación de la UNED y Profesor Titular de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación I; y D. Juan Amodia de la Riva, Coordinador del Curso, Profesor-Tutor del Centro Asociado a la UNED de Cantabria y Profesor del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Cantabria.

De esta forma, la mesa redonda se ha enfocado analizando desde una triple perspectiva la situación de una persona que no tiene autoestima así como ausencia de inteligencia emocional, comenzando desde la etapa de la niñez, que ha sido tratada fundamentalmente por el profesor Amodia de la Riva; Adolescencia, etapa que ha sido estudiada por la profesora Martínez Talavera y etapa Adulta en la que el profesor García Llamas ha explicado diferentes situaciones de sujetos que carecían de inteligencia emocional ya como adultos. El profesor Quintanal Díaz ha ejercido de moderador en este debate, abierto también a todos los participantes en el curso, ya fuese de forma presencial u on-line. Ha explicado el director del Curso que esta mesa se realizaba para que el mismo quedase completo en el sentido de que ocurría cuando no existía inteligencia emocional en la persona y como se identificaba esta carencia.

Así, el profesor Amodia de la Riva ha dado diversas nociones para detectar los indicios de necesidad emocional en los niños, siendo uno de los mismos la sobreprotección y ha incidido en la necesidad de un lenguaje adecuado y sin prejuicios en la labor del docente para con los chicos, siendo ésta una consideración a seguir en su actuación diaria así como para generar un buen clima de trabajo en el aula.

Seguidamente la profesora Martínez Talavera ha centrado su intervención en la etapa de la adolescencia. Ha expuesto que durante la misma se producen gran cantidad de cambios físicos, biológicos y sociales. Asimismo, ha señalado que el adolescente tiene la necesidad de reafirmación y de transgresión, ya que sufre una sensación de invulnerabilidad traducida en un rechazo del mundo adulto, susceptibilidad frente a las presiones del entorno, consecuencia todo ello de su convulsionado mundo emocional.

Por tanto, la clave está en las habilidades con el manejo de las emociones y saber gestionar el mundo emocional. Asimismo, todas estas variables mencionadas inciden y tienen repercusión en aspectos académicos.

De la misma manera ha analizado los factores que condicionan el comportamiento adolescente, siendo éstos, genéticos, familiares, sociales, culturales y el aprendizaje propiamente dicho. Por tanto, se debe educar a los chicos en valores para conseguir una buena gestión de sus vidas.

La profesora Martínez Talavera también ha puesto de relieve que investigaciones realizadas con sujetos en los que se comprobaba la ausencia de inteligencia emocional, era aconsejable conseguir un adecuado ajuste psicológico, para una mejor gestión emocional, ya que perciben de manera más adecuada los vínculos, tienen un menor nivel de ansiedad, mayor control de la impulsividad, mayor satisfacción personal e interpersonal y autoestima.

Por otra parte, el profesor García Llamas se ha referido a la etapa adulta y a las consecuencias de una ausencia de inteligencia emocional en el sujeto. Así, ha puesto de relieve situaciones en el ámbito universitario de sujetos con falta de empatía e inteligencia emocional, con bastantes problemas para relacionarse y falta de una comunicación eficaz.

Del mismo modo, se ha referido que la autoestima es fundamental para una persona con una buena inteligencia emocional, y aunque en estas etapas el papel de la familia es menor, el docente universitario no puede inhibirse de estas situaciones con el alumnado. Concluye afirmando que la tutoría universitaria es fundamental al igual que en etapas anteriores en el ámbito académico y que las competencias transversales no se trabajan adecuadamente y sin embargo debiera de hacerse para conseguir una buena comunicación social.

Para terminar y cerrando el curso se procede a la clausura en la que ha intervenido el director del mismo D. José Quintanal Díaz, que despide a los ponentes y a todos los participantes del curso, ya que sea de forma virtual u on-line así como agradece al Centro Asociado a la UNED en Baza y a su Directora por la acogida y desarrollo del curso.

Posteriormente ha tomado la palabra Dña. Josefa Martínez Talavera, como Directora del Centro Asociado a la UNED en Baza, agradeciendo a D. José Quintanal Díaz la propuesta y realización del curso, calificando de muy gratas y provechosas todas las intervenciones de los ponentes y asistentes, mostrándose muy satisfecha por el desarrollo del curso y agradeciendo la inscripción en el mismo, ya fuese de forma presencial u on-line.

 

León Moreno García

Comunicación UNED

 

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