Le Grand Tour

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Llegamos al final de esta primera gran etapa de los Cursos de Verano, seis semanas de intenso aprendizaje, de cientos de sensaciones y de relaciones interpersonales que culminan con este viaje por las últimas crónicas escritas por nuestros compañeros, antes del merecido descanso

Este verano hemos aprendido, entre otros cientos de cosas, que los jóvenes burgueses del siglo XVIII, al acabar sus estudios emprendían un viaje por la vieja Europa, con el fin de “conocer mundo” antes de dedicarse en cuerpo y alma a los negocios familiares. Pero algo así solo se lo podían permitir las familias pudientes de la época… Afortunadamente, el cuento ha cambiado mucho, y los avances en los medios de transporte y de comunicación nos facilitan bastante las cosas a aquellos que pensamos que viajar es una forma de entender la vida.

¿Os apetece coger la mochila, las maletas (o simplemente un buen par de botas) y venir con nosotros a emprender este Grand Tour de los Cursos de Verano UNED? Estoy segura de que no os defraudará…

 

La mirada del viajero

Dice un antiguo proverbio chino (en una de sus muchas traducciones) que “el significado de una imagen puede expresar diez mil palabras”. Cuántas veces recordamos nuestros viajes a través de las fotografías que hemos hecho. O elegimos esa foto especial que nos cuenta toooodo un viaje. Hay viajeros que prefieren dejar la cámara en tierra. Y otros, la consideran parte indispensable de la aventura.

’Estés donde estés…’ reza el lema de la UNED. Nuestros alumnos lo saben bien, y una buena muestra de ello es esta preciosa imagen que nos ha enviado Laura Aguiar de la ría de Ladrido-Ortigueira en la provincia de La Coruña. Desde allí, nos cuenta, ha realizado dos Cursos de Verano de psicología, en la modalidad de diferido: Neurociencia y procesos judiciales: la detección de la verdad, celebrado en Santander; y Personalidad y conductas delictivas, en Palma de Mallorca. Pero lo que ella ve todas las mañanas, mientras estudia, es su ría. En sus propias palabras, “En la UNED no existen distancias, desde cualquier parte, también on-line desde la ría de Ladrido-Ortigueira, La Coruña”.

 

La Vuelta al Mundo

Que levante la mano aquel viajero que no haya soñado alguna vez con emular a Phileas Fogg… Lo imaginaba…

Julio Verne nos invita a realizar un viaje de 80 días, utilizando casi todos los medios de transporte de la época y pasando por lugares como Suez, Bombay, Calcuta, Hong Kong, Yokohama, San Francisco o Nueva York, acompañando al flemático y solitario caballero británico…

Heredero de gran parte del mundo conocido fue el joven Carlos, hijo de Felipe el Hermoso y de Juana La Loca. Nos referimos a Carlos I de España y V de Alemania, que poseía “un imperio global que comprendía a algunos de los principales territorios de la Europa del momento y los recién descubiertos en América y el sudeste de Asia”. Aida Fernández acudió a las Escuelas Pías de Madrid a conocer los pequeños y grande secretos de palacio, y así nos cuenta la fascinante historia de este monarca [link a la noticia cuando esté editada].

Desde el mismo lugar, Aida viajó al siglo XVIII del principio de nuestro Tour, y fue allí donde se enteró de que aquellos jóvenes de familia bien tenían como destinos prioritarios París y Roma. “El hombre que se quiere bien formado ha de visitar aquellos lugares que sirven para formar bien al hombre, decían los intelectuales ilustrados. Pero, qué curioso, resulta que Roma y París registraban el mayor número de casas de prostitución de la Europa de la época.

 

Going on a trip

Hay viajes grandes y viajes chiquitos, pero todos ellos te enriquecen. Porque te enseñan, en la mayoría de los casos, aquello que no te esperas. Y porque no lo esperas, te sorprende y te divierte. Y por eso no lo olvidas. Aquellos más inquietos que no podéis estar dos fines de semana seguidos en casa, seguro que reconocéis en esto que os cuento esas escapadas cortas o trips que de vez en cuando nos regalamos a nosotros mismos.

A menudo elegimos las ciudades y los lugares más o menos cercanos para esas escapadas, donde poder disfrutar del arte y la cultura del lugar. Y un buen destino es, por ejemplo, Madrid. Vuelve nuestra reportera viajera, Aida, a contarnos desde Segovia las andanza de otro monarca, otro Carlos, III esta vez, al que llamaban “el mejor alcalde de Madrid”, pues trajo la ilustración a una ciudad populosa, sucia y maloliente, regalándonos a las generaciones posteriores algunas de las bellezas de la ciudad que hoy podemos seguir disfrutando. Pero no solo la capital del reino gozó de este privilegio. Nos relata Aida que Carlos III (poco dado a los viajes, por cierto; se movía únicamente por los Reales Sitios) puso todo su empeño en gobernar y reformar lo necesario para que el país se enriqueciera, se redistribuyera la riqueza y sus súbditos alcanzaran la tranquilidad y el progreso. Para ello, las expediciones científicas, la botánica y la sanidad fueron prioridad en su reinado.

Cualquier ciudad italiana podría ser otro buen destino viajero. La Nápoles de nuestro monarca ilustrado sería un perfecto ejemplo. Pero iremos un poco más al noroeste, en la costa opuesta, para detenernos en Venecia. Porque, un año más, el museo Thyssen-Bornemisza ha acogido un curso de arte que, en esta ocasión, recrea la ciudad italiana, su luz y su color, “como destino comercial, cultural y artístico para viajeros y artistas que van a la búsqueda de inspiración”. Es lo que nos relata Isabel Quiñones en su crónica desde Madrid.

 

Ellas viajan solas

Muchas mujeres (la mayoría, salvo algunas muy intrépidas) de aquel siglo XVIII que anhelaban vivir aventuras como sus compañeros masculinos tenían que conformarse con los libros y diarios de campo que escribían aquellos. Ahora no es nada raro encontrarse a mujeres que viajan solas por todos los confines del planeta. Algunos dicen que el viaje en solitario es el viaje más auténtico, el único viaje…

Sobre mujeres se habló, precisamente, en Denia, donde hemos aprendido que en el siglo XVI, las reinas, tanto en España como en Europa, tenían una gran importancia en el Gobierno y en la política; de hecho, había más mujeres gobernando en Europa que hoy en día. También se habló de las mujeres mudéjares o moriscas, que se encargaron de enseñar su religión perseguida por el cristianismo del siglo XV al XVII, y mantener vivas las tradiciones.

 

Viajes que unen lazos

Al contrario que Carlos III, los que sí viajan a menudo son nuestros gobernantes de hoy en día. Los viajes diplomáticos no están al alcance de todos, pero sigue siendo una manera de conocer al otro. Los viajes oficiales permiten establecer relaciones internacionales y estrechar lazos que, de otra forma, costaría más esfuerzos. Eso sí, este tipo de viajes han de estar administrados desde lo público, y como tales, deben ser transparentes al ciudadano.

De estas cuestiones sobre transparencia y buen gobierno se habló durante tres días en Denia, donde se explicaron los distintos mecanismos que proporciona en la actualidad el Derecho Europeo para la participación de la ciudadanía en los asuntos públicos europeos, en particular en temas relacionados con la protección medioambiental. Por otro lado, Pablo Núñez desde Gijón nos cuenta asuntos muy interesantes acerca de la transparencia como herramienta contra la corrupción y sobre los retos jurídicos a los que se enfrenta la España del siglo XXI, utilizando el derecho con instrumento para solucionar conflictos de forma pacífica.

 

“There’s no business like (travel) business”

Seguramente una de las maneras más habituales de viajar es hacerlo por motivos de trabajo. Día tras día, aeropuertos y estaciones de tren de todo el mundo se llenan de personas que viajan con un maletín o un trolley donde apenas meten lo necesario para ir y volver, si es posible, en el mismo día. Pero los viajes intercontinentales, esos sí, se prestan a arañar algunas horas (o, en ocasiones, días) al horario laboral para, siquiera, no haber cruzado el charco sin haber cenado en un restaurante local.

Hablando de negocios… Inma Luque asistió en Madrid a dos cursos muy dispares y que, al mismo tiempo, tenían muchas cosas en común. En uno de ellos aprendió que en el mundo financiero, lo inteligente no es ser demasiado cauteloso, sino tener un pensamiento crítico y ‘sacar a bailar a la más lista’ si uno quiere obtener cierta rentabilidad de sus ahorros; siendo sensatos con los riesgos que uno asume, por supuesto. Y en el otro, aprendió que no hay solo una forma de hacer negocios, sino que desde el mundo empresarial también se puede contribuir a transformar el mundo, de hacer que la vida de las personas sea mejor, a través de la economía sostenible. A este último también asistió Begoña García como alumna, y quiso contarnos su experiencia como empresaria social y su reflexión acerca de cómo están las cosas en nuestro país en este tema tan apasionante como necesario.

Quién sabe, quizá en un futuro no muy lejano… Inma pueda asistir a un mismo curso en el que se traten ambas cuestiones, que podrían ser perfectamente complementarias la una de la otra…

 

Soltar amarras

Decía Leonard Cohen, el poeta Cohen, en uno de sus versos…

“There is a crack in everything.
That’s how the light gets in.”

Uno de los momentos más duros que le pueden acontecer a cualquier ser humano es aquel en el que tiene que dejar atrás aquello que quiere por buscar, para sí y para los suyos, un futuro mejor. Lo sufren los que emigran por motivos económicos, los que huyen de la miseria o de la persecución política o social. Los que no tiene otra opción que salir de su hogar. Emprenden así un viaje que, en principio, no es querido. Pero dependerá de la sociedad que le acoja que su sacrificio haya merecido o no la pena.

En Madrid se celebró un curso que aportó un rayo de esa luz que describía el poeta, porque apostaba por la educación como instrumento de integración social, con el objetivo de sumar talentos de los migrantes y personas refugiadas que llegan a nuestro país, y empezar a crear, de verdad, una sociedad intercultural.

 

De expediciones científicas y aventuras tecnológicas

Si pensamos en una expedición científica, seguramente la de Darwin en aquel Beagle sea de las primeras que nos venga a la cabeza. Pero a lo largo de la historia ha habido otras muchas que merecen el mismo reconocimiento, al menos en nuestra memoria, como los viajes de Humboldt o Malaspina, por citar dos ejemplos. Sin olvidarnos de nuestros ‘amigos tecnológicos’ más recientes como el Curiosity o Rosetta y Philae.

En estos días también hemos viajado y experimentado con la ciencia y la tecnología en los Cursos de Verano de la UNED. En Cangas de Onís, Agus Hoyo, alumno, nos relata su experiencia por las sierras litorales en el oriente de Asturias. En Logroño, Penélope Ramírez iba por la ciudad encontrándose las matemáticas por doquier en su vida diaria. En Ávila, Antonio Sánchez aprendió a montar y programar micro-robots, unos compañeros tecnológicos que cada vez tienen más presencia en nuestras vidas.

Y el mundo de la educación no se queda atrás en esto de la tecnología aplicada. Porque ya nos ha contado Isabel que en Madrid se han creado estos días mini-libros electrónicos modulares, construidos en formato ePub y haciendo posible la interactividad y la accesibilidad para personas con y sin discapacidad, teniendo en cuenta la diversidad funcional. Y en Denia y en Madrid, los idiomas han sido protagonistas en sendos cursos que han tratado los últimos avances tecnológicos en el aprendizaje de segundas lenguas, tales como los entornos abiertos, y las tecnologías móviles y sociales para su uso dentro del aula.

 

En busca del yo interior

Existe otro tipo de viaje, más personal, más íntimo, más espiritual… con el que también aprendes a conocerte a ti mismo. También hemos emprendido algunos de ellos en los Cursos de Verano de la UNED en estos días…

En Xàbia, por ejemplo, se han centrado en el ámbito escolar con un curso que ha tenido como objetivo explicar cómo la mediación se ha convertido en un método de resolución de conflictos que da respuestas eficaces a la actual realidad social y cultural. En el Centro Penitenciario Madrid VI Aranjuez, Juan Pedro Rodríguez nos cuenta que han tratado la salud mental desde una perspectiva bio-psico-social, entendiéndola como una forma armónica de relacionarse con uno mismo y con los demás, manteniendo una buena inserción social y una calidad de vida de acuerdo con la etapa y las expectativas de cada persona. Y en Denia también han tratado otro aspecto de la psicología: la psicología clínica y cómo se traba en este campo en España, tanto en el ámbito de las adicciones y de las investigaciones clínicas como en los servicios de psicología aplicada.

 

El placer y el ocio como objetivo a alcanzar

Después del duro trabajo, pocas cosas hay que sienten tan bien como un merecido descanso. A veces el estrés diario se nos hacen tan cuesta arriba que lo único que necesitamos como destino viajero es un lugar donde, literalmente, no tengas nada que hacer. Otras veces, realizar algo totalmente alejado de tu rutina diaria es lo que te hace descansar cuerpo y mente.

Sea como sea, cada cual busca aquello que le proporcione un bienestar psicológico. Y eso es lo que encontró Antonio en El Barco de Ávila, acompañado de una copa de vino y rock&roll. Y quién sabe si algo más… Es lo que debemos hacer “para estar bien y así poder relacionarnos bien con los demás, lo que ayuda a mejorar la sociedad en la que estamos, manteniéndose y desarrollándose”.

No sé vosotros, pero yo, en cuanto deje a un lado esta pantalla, pienso poner en práctica lo que ha aprendido nuestro compañero…

 

¡Felices viajes!

 

Inma Luque
Edición web: Óliver Yuste.
Comunicación UNED

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