Hispania romana

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El Museo Arqueológico Nacional acoge por primera vez un Curso de Verano de la UNED, con cerca de 80 participantes, centrado en la Roma Antigua y su pervivencia en nuestros días

Hay datos fehacientes de que seguimos actuando como los romanos. Vale, no tenemos luchas a muerte de gladiadores ni un emperador todopoderoso (al menos, no literalmente ninguna de las dos cosas), pero Roma vive en cada rincón que miremos a nuestro alrededor. En las calles, en los edificios, en las leyes, en las costumbres… Sobre estas herencias que perviven entre nosotros trató el curso Roma vivet: Herencia y pervivencia de la Roma antigua que se celebró en el Museo Arqueológico Nacional (MAN), en Madrid, a mediados de mes, bajo la batuta de Javier Cabrero, director del dpto. de Historia Antigua de la UNED, y Ángeles Castellano, conservadora de Antigüedades Griegas y Romanas del MAN.

Después de los éxitos de participación cosechados en los Cursos de Verano de la UNED celebrados en los museos Thyssen-Bornemisza y Lázaro Galdiano en diferentes ediciones, el Centro Asociado de Madrid le propuso a Javier Cabrero organizar un seminario en el Museo Arqueológico Nacional, y el resultado ha sido fabuloso, con una acogida de cerca de 80 alumnos en su primera edición. Y el entorno, lógicamente, ayuda. Para un curso de historia antigua no puede haber un entorno mejor, comenta el director del curso.

 

Siempre he procurado que los cursos tengan un atractivo para los alumnos”, explica Javier Cabrero. “Hacer un curso de un tema sesudo que les interese a los historiadores puede ser que le interesa al público en general, pero puede ser que no. Y yo hace tiempo que había venido pensando en cuál es la pervivenciade todo este mundo romano en la sociedad actual. De esta forma, el director elaboró un temario que sorprende por la cantidad de herencias que tenemos de la Roma Antigua y de las que no somos demasiado conscientes.

 

Arquitectura y urbanismo, como en casa

El profesor de Arqueología de la UCM, Jacobo Storch de Gracia, habló de la distribución de las ciudades en el mundo romano, con Vitrubio como principal exponente de la arquitectura romana (que estableció una serie de cánones de cómo se debía fundar una ciudad); esta distribución está muy emparentada con las ciudades modernas a partir de finales del siglo XIX, cuando comienzan a aparecer los urbanismos modernos y los ensanches.

Las vías de comunicación, empedradas o de tierra, constituyen también otra herencia importante del mundo romano. Ángel Morillo, catedrático de Arqueología de la UCM, explicó entre otros temas que estas vías de comunicación estaban marcadas como nuestras carreteras, con unos hitos que indicaban cada milla, qué carretera era, la distancia desde el punto de partida… “La semejanza con nuestra red viaria actual es muy importante, hasta el punto de que hay parte de nuestra red de carreteras que, por desgracia, todavía discurre sobre antiguas vías romanas”, comentaba Cabrero.

La conferencia Lugares donde vivir: insulae, domus, villaecorrió a cargo de Milagros Moro, profesora tutora de Historia Antigua de UNED-Valencia. Con ella, aprendimos en qué tipos de casas vivían los romanos, y lo semejantes que resultan algunas de las viviendas que aún hoy se utilizan (o hasta hace relativamente poco tiempo) con aquellas. Las casas de campo  (villas romanas); las casas de pueblo (domus), pegadas unas a otras como nuestras casas y chalets adosados; o las casas bajas aisladas (insulae) dentro de algunas ciudades como Pompeya, muchas de ellas con jardín o patio y que se asemejan a nuestras casas unifamiliares. “Y luego, finalmente, lo que yo creo que puede sorprender más a los alumnos, era la vivienda en altura; casas de hasta ocho pisos”, explica el profesor Cabrero. Estas sorprendentes edificaciones, que habitualmente no sobrepasaban los cuatro pisos de altura, estaban distribuidas exactamente igual que se distribuyen nuestras casas en el siglo XIX, “con una parte baja de tiendas, un principal, y luego una serie de pisos encima, que según íbamos subiendo de pisos, la gente que vivía en esos pisos cada vez era más pobre; hasta que llegabas arriba del todo y los que vivían allí eran los más pobre de todos…”Algo que cambia con la aparición del ascensor, porque ya no hay que subir seis pisos andando y “las personas con poder económico deciden vivir arriba, donde les da el aire y tienen mejores vistas”, comentaba el profesor.

Organización pública y convivencia

El papel del ciudadano romano dentro de la política fue el tema principal de la conferencia dada por el propio Javier Cabrero, donde describió que sus derechos en esta materia consistían en poder ser un candidato para desempeñar una magistratura o votar a ese candidato.“Básicamente, lo que tenemos nosotros en nuestra sociedad”, explicaba Cabrero. “Nosotros somos ciudadanos españoles, podemos votar a nuestros candidatos y nos podemos presentar como candidatos”. Los procesos de votación diferían un poco (quizá eran más parecidos al sistema presidencial americano actual), pero las campañas electorales, la propaganda, y hasta la corrupción, es una herencia que aún pervive. “Todo eso no ha cambiado nada. No digo que haya empeorado, pero no ha cambiado. Compra de votos, amaños de elecciones… En ese aspecto seguimos igual…”.

El Derecho es, junto con las obras públicas, lo que más identificamos en esa herencia romana que aún continúa en nuestras vidas. Remedios Morán, catedrática de Historia del Derecho de la UNED, contó cómo Roma fue capaz de codificar un extenso Derecho. “De hecho, todavía se estudia Derecho Romano en las facultades de Derecho”, cuenta Cabrero. “Y hasta no hace tantos años, cuando los Estados no legislaban tanto (hacia la primera mitad del siglo XX), todavía se acudía al Derecho Romano cuando no había legislación actual sobre algún determinado tema”. Ocurría con los conflictos de medianías en la unión en las casas colindantes, o en temas relacionados con las vertientes de los tejados, por ejemplo.Todo eso ya el Derecho Romano lo codificaba y ha sido muy importante para la evolución de nuestro Derecho”, explicaba el profesor.

Miguel Ángel Novillo, profesor ayudante doctor del dpto. de Historia Antigua de la UNED, ofreció una charla en la que los alumnos aprendieron, entre otros asuntos, que las ciudades romanas tenían una serie de policías que se ocupaban de la seguridad de la ciudad. También tenían cuerpos de bomberos, que aparecerían en el siglo I, con la particularidad de que eran privados: pertenecían a un señor, y eran empleados a veces con motivos de especulación (con cierta corrupción detrás). También había una serie de servicios públicos, algunos dedicados a limpiar el alcantarillado, otros a asegurarse de que funcionara todo bien, etc.

Usos, costumbres y ritos

“El mundo funerario romano tiene mucho que ver con el nuestro”, comentaba Cabrero. Así lo explicó Pilar Fernández Uriel, profesora emérita de Historia Antigua de la UNED, en su charlaAcordaos de mí: más allá de la muerte.“Si visitamos una necrópolis romana nos vamos a encontrar con esa gran cantidad de lápidas”, explicaba el profesor Cabrero,“con textos que van contando quién es el difunto que está ahí enterrado, qué años tenía cuando murió, quién le hace la lápida (su hijo, su esposa, sus parientes…). Las fórmulas rituales, el ‘Descanse en paz’ que ponemos nosotros ellos lo ponían de otra manera, ellos decían ‘Que la tierra te sea ligera’, refiriéndose a que la tierra que le echaban encima al difunto no le pesara mucho, que no fuera pesada”. Las fórmulas rituales no eran las mismas, pero existían esas fórmulas rituales. También existía la costumbre de sacar los cementerios de las ciudades. “Nosotros los tuvimos hasta hace poco tiempo en las ciudades, pero desde hace ya tiempo se buscaron sitios fuera de la ciudad para incluir los cementerios. Se sacaron de al lado de la iglesia que estaban, para llevarlos fuera. Eso no ha cambiado”, explicaba Cabrero.

En la charla ¡Eso ya lo hacían los romanos! Usos, costumbres y tradiciones de la antigua Roma a la actualidad, ofrecida por José Nicolás Saiz, profesor tutor de Historia Antigua de UNED Cantabria, aprendimos que hay cosas que hacemos de forma inconsciente o que utilizamos de forma habitual y que, sin embargo, eran una costumbre plenamente romana. Pasar a la novia en brazos por el umbral de la puerta, el anillo de bodas, las arras; las herramientas agrícolas; las armas de repetición o las de aire comprimido… “Los romanos ya tenían una serie de costumbres, de maneras de actuar en determinados momentos que, inconscientemente, las hemos ido heredando sin darnos cuenta de ello”, comentaba el director.

Con la boca abierta

Completando un Curso de Verano fascinante, los alumnos pudieron disfrutar también de una visita guiada por el área de la Hispania romana del MAN de la mano de Ángeles Castellano, conservadora del museo y subdirectora del curso. Un paseo delicioso por la sección de antigüedades romanas, que compartimos con vosotros en nuestra Galería de Imágenes.

 

No hemos inventado tantas cosas, no estamos tan lejos de los romanos, concluía Javier Cabrero. Y es que Roma nos fascina. Fueron muchos siglos de Hispania romana, así que no es de extrañar esa fascinación: en realidad, nos parecemos en muchas cosas, y lo hemos podido comprobar en este seminario. Esperemos que sea el primero de muchos…

Los Cursos de Verano de la UNED cuentan con el patrocinio del Banco Santander a través de Santander Universidades

Comunicación UNED: Galería de imágenes

Más información:
Roma vivet: Herencia y pervivencia de la Roma antigua
Web de los Cursos de Verano 2019
SINDISTANCIA, la actualidad de los Cursos de Verano

Inma Luque
Fotografías: José Rodríguez
Comunicación UNED

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