Distribución de los bienes en la sucesión hereditaria

0
0 Flares Twitter 0 Facebook 0 LinkedIn 0 Email -- Filament.io 0 Flares ×

El Centro Asociado de la UNED Madrid Sur organiza el curso “Distribución de los bienes en la sucesión hereditaria”, que se celebrará en su Aula Universitaria de Aranjuez del 1 al 3 de julio dentro de la programación de la XXX edición de Cursos de Verano de la UNED. Se podrá seguir de forma presencial y en línea, tanto en directo como en diferido, y está dirigido por Patricia López Peláez, profesora de la Facultad de Derecho de la UNED, que nos explica los contenidos del mismo en este artículo.

El fenómeno de la sucesión hereditaria afecta a todas las personas en algún momento de su vida. Por ello, se impone determinar quiénes son las personas llamadas a suceder al fallecido, si éste es o no libre para concretarlas, y sobre todo cómo llevar a efecto la distribución de los bienes y deudas existentes.

Este curso de verano trata de proporcionar conocimientos avanzados en esta materia, y en concreto en el ámbito de la partición hereditaria: qué criterios la determinan (existencia o no de voluntad del causante expresada en la forma debida), derechos legitimarios a respetar, operaciones que la componen, pago de las deudas del causante anteriores y posteriores a la misma, y su eventual modificación o incluso ineficacia.
La muerte de la persona abre el inicio del proceso sucesorio. Si la herencia hubiera sido atribuida a dos o más llamados y, éstos la aceptaran expresa o tácitamente, o la adquieren por disposición de la ley, se constituirá una comunidad hereditaria.

La primera sesión del curso se va a dedicar al examen de dicha comunidad, de la situación de los bienes hasta que se realiza la partición. En el Código Civil no existe regulación específica de esta situación, por lo que en muchas ocasiones deben aplicarse por analogía las normas relativas a la comunidad de bienes. Sobre todo resulta trascendente examinar cómo deben regularse las relaciones de los coherederos entre sí y con terceras personas, en particular en lo que se refiere al uso de los bienes comunes, su conservación y defensa, y los actos de administración y disposición de los mismos.

A continuación se abordarán las operaciones jurídicas que componen la partición, básicamente el inventario y avalúo de los bienes, con los problemas que pueden plantearse en este momento, la fijación del haber neto partible, y la formación y adjudicación a cada heredero de su lote concreto. Para todo ello hay que tener en cuenta la posible existencia de donaciones realizadas en vida por el causante fallecido, la necesidad de computarlas para el cálculo de las legítimas, y la declaración que cada legitimario debe realizar sobre lo recibido en vida para igualar a sus compañeros en su caso.

Todo esto nos lleva a una cuestión previa, la de determinar quiénes son las personas con derecho a recibir los bienes; esto dependerá de si hay o no testamento otorgado por el causante, pero en todo caso el Código Civil reconoce el derecho de determinados parientes y del cónyuge de recibir a través de la institución de la legítima una parte del patrimonio del causante, por ello en otra sesión del curso se analizarán los aspectos esenciales de las legítimas, y también del sistema que la ley pone a disposición del causante para proceder a la privación de la misma a los legitimarios.

Entrando ya en la distribución concreta de los bienes y derechos, la llamada partición hereditaria, se abordarán diferenciadamente las formas de realizarla, su modificación y su ineficacia.

En concreto la partición puede ser realizada por el propio testador, en testamento o en acto inter vivos, incluso en ocasiones con el consentimiento expreso al reparto de todos los afectados, debiendo plantearse si esto supone que el testador no puede ya cambiar de opinión en cuanto al destino de sus bienes, ya que como sabemos el testamento es esencialmente revocable.

También puede ser realizada por otra persona, el contador partidor, designada por el propio testador, los coherederos de común acuerdo, o el Juez. Este contador debe seguir las instrucciones del causante, sin apartarse de ellas, pero a veces pueden surgir diferencias de criterio que hay que resolver.

Finalmente, la partición puede ser realizada por los propios coherederos de común acuerdo; es éste quizá el caso más frecuente en la práctica, pero la exigencia de unanimidad puede plantear muchos problemas que habrá que resolver.

Como vemos, en cada caso la problemática es distinta y por eso merecen un examen individualizado.
También merece un análisis individualizado el importante tema del pago de las deudas del causante que subsisten tras su muerte, pues ya sabemos que, en función del tipo de aceptación de la herencia que se haya realizado, el heredero puede estar obligado a pagar dichas deudas solo con los bienes recibidos o incluso con los suyos propios. Así, la muerte de un familiar puede suponer, no sólo una profunda tristeza por su pérdida, sino el nacimiento de un quebradero de cabeza para sus familiares, pues los acreedores del causante no pierden sus derechos por el hecho de su muerte, y pueden reclamarlos, así como intervenir en la partición en defensa de sus intereses. Al análisis de estas cuestiones se dedicará otra sesión de este curso de verano.

Finalmente, se dedicará otra sesión al examen de los aspectos fiscales más relevantes de una sucesión hereditaria, pues en los últimos tiempos se observa que este punto puede llevar incluso a rechazar una herencia por no poder asumir los impuestos que conlleva.

Patricia López Peláez

 

+ Información Curso de Verano UNED «Distribución de los bienes en la sucesión hereditaria«.

+ Información Cursos de Verano UNED 2019 en Madrid Sur.

+ Información Cursos de Verano UNED 2019.

 

Compartir.

Dejar una Respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 LinkedIn 0 Email -- Filament.io 0 Flares ×