Las manos de mi abuela

Las manos de mi abuela
Son gruesas y rugosas.
Parecen la corteza de un árbol.
Yo las miro mientras lavan los platos
o cuando descansan sobre la mesa.
En ese instante,
Parecen abrazarse y acariciarse
Como dándose consuelo.
Las manos de mi abuela son ásperas y fuertes,
Pero dulces y tiernas
Como el cabello de ángel
Que preparan para sus nietos.
Las manos de mi abuela
Sobrevivieron a una guerra,
Y a las mil penas que la siguieron.
Sacaron adelante a once criaturas,
En el tiempo de la lluvia y un kilo de pan,
Y aun dando lecciones, siempre,
Con su esfuerzo, con su ejemplo, desde la sombra.
Hoy, ya solo las veo en fotos,
Distantes y borrosas como un artificio,
Siempre lejos del centro de la imagen.
Pero a veces, en medio de la noche,
Vuelvo a sentir su calor
Desde debajo de mi piel,
Empujándome hacia el nuevo día
Con ternura y confianza.
Entonces, despierto, sonrío, y camino.
Seguro de saber a dónde voy.
Seguro de saber de dónde vengo.

Autor:

Borja Rabasco

Subido por:

Marta González García