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Dentro de su programación de actividades culturales y de Extensión Universitaria el miércoles 14 de febrero a las 18:00 el Centro Madrid-Sur organizó en el Aula Universitaria de Leganés un video fórum sobre la película “Hotel Ruanda” que impartió el profesor-tutor y subdirector de Extensión universitaria, Juan P. Rodríguez. Antes de la película explicó el contexto de este país africano.

Paloma Martín, estudiante del Centro Madrid-Sur, hace balance de la actividad a través de este artículo.

“Hotel Rwanda”, filmada en el año 2004 y basada en hechos reales, narra la Guerra Civil Ruandesa que tuvo lugar en 1994; diez años después y con heridas cerradas aunque recientes se cuenta la historia  de los dos bandos, los hutus y los tutsis, un tercer actor de fondo, la ONU, con sus cascos azules, desde el punto de vista de Paul, de origen hutu y gerente de un hotel de lujo en Kigali, que lejos de quedarse quieto siendo un simple espectador de la situación que atraviesa su país, decide ayudar a todos sus familiares, amigos y vecino dándoles cobijo en su hotel, independientemente de a la etnia a la que pertenezcan.

Para entender mejor el conflicto que recoge la película me situaré en la antesala histórica a la masacre. El genocidio de Ruanda fue un intento de exterminio de la población tutsi por parte del gobierno hutu de Ruanda en 1994, año en el que se eliminó al 75% de los tutsis.

En Ruanda, se distinguían dos estamentos a la que pertenece casi toda la población, la mayoría hutu y la minoría tutsi, aun cuando no existía ningún rasgo racial ni lingüístico específico que los diferencie; por lo tanto, después del genocidio, en 1994 ambas distinciones fueron eliminadas de los documentos de identidad.

Antes de la independencia y durante el dominio de Bélgica, el país y sus instituciones estuvieron dominados por la minoría tutsi; sin embargo, desde 1961 hasta 1994 el poder fue asumido por los hutu.

Con la colonización belga, el sistema sociopolítico se reforzó a favor del estamento dominante: los tutsis. La necesidad de una expansión colonial consensuada dividió el continente africano en zonas dominadas por los países europeos que reforzaron a unos grupos u otros dependiendo de sus intereses. Cuando la administración belga consideró que las reivindicaciones tutsis eran desmesuradas, cambió de comportamiento y comenzó a apoyar a la mayoría hutu. Finalmente, la rivalidad entre los dos grupos se agudizó con la creación, por iniciativa belga, de varios partidos políticos sobre bases étnicas.

El 6 de abril de 1994 ha pasado a ser una fecha marcada en la historia de Ruanda a raíz, sobre todo, del asesinato de presidente Habyarimana. Independientemente del motivo utilizado para perpetrar este asesinato, el hecho en sí tuvo una importante repercusión internacional, lo que hizo pensar a muchos que la ONU intervendría firmemente y pararía el terrible conflicto que se avecinaba. Por el contrario, se ordenó la retirada de los cascos azules, dejando a la población civil sin protección. Esta situación fue aprovechada por los radicales hutus para comenzar el genocidio.

Películas como esta, ilustran y dan voz a situaciones en las que no reparamos al estar en Europa y no alteran nuestro ritmo a excepción del minuto y medio dedicado en el telenoticias y los 6 renglones del periódico.

“Diamantes de Sangre” y actualmente la producción española “El cuaderno de Sara”, entre otras, han cogido el testigo para contarnos lo que sucede en otras partes del mundo.

Centro Asociado UNED Madrid Sur

COMUNICACIÓN UNED, 1 de marzo de 2018

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