0 Flares 0 Flares ×

El Centro Asociado de la UNED Madrid Sur organizó el 20 de mayo un recorrido urbano por la villa de Aranjuez. El grupo de asistentes estuvo acompañado por el docente Daniel Ruiz Zurita, quien realiza un balance de la actividad en este artículo.

La clase de Arte Contemporáneo se trasladó este lunes 20 de mayo al exterior, en busca de los jardines de Aranjuez. Un momento idóneo en medio de la temporada primaveral y sin los aprietos del gran público del fin de semana, dimos un paseo comentado a través de la historia y el paisaje.

La jornada fue especial pues el grupo no estaba compuesto por visitantes habituales sino por una amplia representación de ribereños, es decir, aquellos eran sus lugares, tan conocidos y jugados de niños. La clase no podía explicar el marco del arte ni siquiera el arte, la clase consistió en explicar la vivencia del arte, como corresponde a aquellos que siendo vecinos del Real Sitio, lo tuvieron entre sus manos.

Nada más comenzar, pasó por la zona el cronista de Aranjuez, personaje fundamental y tan amable, Tomás Ruiz Cabrera, quien se detuvo con nosotros a darnos una lectura futura, ¿qué será de este Real Sitio en los próximos años?; y más adelante nos regaló una crónica extraordinaria cuando contó los recuerdos familiares de su abuelo ganchero. Los gancheros son los protagonistas de aquel antiguo oficio, hoy desaparecido, de traer las maderadas de pinos sobre el lecho del río Tajo, durante semanas y meses, a favor de la corriente hasta Aranjuez. Las anécdotas en las que se entremezclaban un tipo de mítica y las más cotidianas costumbres de los gancheros hicieron las delicias de todos.

Se habló también en el Jardín de la Isla de la historia de amor, convertida por momentos en música, del compositor Joaquín Rodrigo y su esposa Victoria Kamhi. Conocido habitualmente, pero desconocidos los pormenores de la pareja Rodrigo que alumbró el Concierto de Aranjuez, nos recreamos en los recuerdos de niño, su forma de ver y crear con los estímulos de la oscuridad (debida a su ceguera), así como las circunstancias de aquella primavera de 1939 en que se compuso el famosísimo Concierto.

La realeza, con su ejemplo intemporal en los jardines del  siglo XVI, dejó la fuente más visitada, la del Niño de la Espina, en la que hicimos parada para comentar la escultura. Hallazgo artístico, original por su composición, símbolo de una bella historia junto a las cuatro Harpías que lo acechan, allí fue auscultado por nosotros ya cayendo la tarde. En una de las esquinas, el 23 de noviembre de 1913, los intelectuales españoles, entre los que estaba Azorín, Juan Ramón Jiménez y Ortega y Gasset), leyeron los famosos discursos del ¿Dónde está España? que trataban de lanzar al país culturalmente atrasado y respecto a Europa empobrecido.

Siguiendo por aquel jardín botánico, con sus árboles extraños (originarios de lejanos lugares), y dando vivas a los viejos jardineros mayores empleados del rey, nos despedimos de aquella clase en ruta, de la cual se aprende y se disfruta al mismo tiempo. Algunos seguimos camino por las plazas de arquitectura y el barroco de la ciudad.

Daniel Ruiz Zurita

 

Centro Asociado UNED Madrid Sur

COMUNICACIÓN UNED, 30 de mayo de 2019.

 

0 Flares Google+ 0 LinkedIn 0 Twitter 0 Facebook 0 Email -- 0 Flares ×

Comentarios están cerrados.

0 Flares Google+ 0 LinkedIn 0 Twitter 0 Facebook 0 Email -- 0 Flares ×