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El viernes 16 de febrero, dentro de sus actividades de Extensión Universitaria y culturales, el Centro Madrid-Sur de la UNED organizó una visita guiada al Palacio de la Bolsa de Madrid. Acompañó al grupo el profesor-tutor César Yagüe. Andrés Martínez, estudiante del Centro Madrid-Sur, nos hace balance de la visita a través de este artículo:

El edificio

De estilo Neoclásico, se comenzó a construir en 1878 y fue inaugurado en 1893  por la Reina Regente M.ª Cristina para albergar la actividad de la Bolsa. El arquitecto ganó el concurso bajo el lema «Sin paz no hay comercio». Lo dotó de una amplia entrada de luz natural y al ser muy pesado el vidrio necesario para ello, no eran apropiadas las vigas de madera utilizadas en la época, por lo que, fijándose en la Torre Eiffel, sustituyó la madera por hierro.

Actualmente carece prácticamente de funcionalidad, ya que en 1989 se trasladó la actividad a Las Rozas y sólo se dedica a visitas y poco más, aunque se pueden ver todas las cotizaciones en tiempo real.

El edificio en propiedad del Estado y es un Bien de Interés Cultural (BIC). Cuando se construyó se disparó, como suele ocurrir, el presupuesto inicial y los agentes de cambio y bolsa que lo promovieron no pudieron afrontarlo por lo que se lo quedó el Estado, que se lo alquiló a aquellos hasta la actualidad.

La actividad bursátil

El primero que trató de implantar la Bolsa de Comercio en España fue «Pepe Botella» en 1809, pero dado el poco aprecio que se tenía por lo francés, el intento fracasó y no fue hasta 1831 cuando quedó establecida.

La visita

Empezamos por el Salón de los Pasos Perdidos, se dice que por las numerosas reuniones que se celebraban allí, y al estar el suelo alfombrado, los pasos quedaban amortiguados. Está presidido por dos caduceos basados en la mitología griega. En él se ven dos serpientes enfrentadas que representan la oferta y la demanda, una vara que las separa a modo de árbitro y dos alas en la parte superior que expresan la rapidez en tomar decisiones a la hora de comprar y vender. Dispone de amplios ventanales desde donde se ve el patio de operaciones. En estos ventanales están grabados los caduceos y una «Estrella de David» como reflejo del predominio de los judíos en el comercio.

Durante la Guerra Civil el palacio fue cerrado totalmente, pero al re-abrirlo vieron que en uno de los ventanales aparecían cinco impactos de bala de pequeño calibre y se desconoce cómo pudo ocurrir.

Al lado se encuentra el Saloncito de Fumadores. Se fumaba tanto en la época que cuando se decidían a abrir los ventanales que dan a la calle para que saliera el humo, la gente de fuera llegó a pensar en alguna ocasión que se trataba de un incendio.

A continuación pasamos al Salón de Cotizar, realmente bonito, donde se reunían los agentes de cambio y bolsa para cerrar el acta de la sesión y dirimir todas las diferencias que constantemente se producían al cerrarse las operaciones en corros a viva voz. El mobiliario es todo de la época de la inauguración. Aparecen los retratos de Felipe VI y todas las personas que han ido presidiendo las Bolsas. Todo el espacio está ocupado, de forma que si se incorpora un retrato nuevo ha de retirarse el más antiguo, que se entrega a los familiares.

Después pasamos a una galería desde donde se puede observar el parquet desde unas barandillas, llamadas de los fisgones, ya que desde ahí se observaba toda la actividad.

Actualmente está acristalada para evitar posibles agresiones y atentados a los agentes de cambio y bolsa, sobre todo en épocas en que se arruinaba gente en la bolsa, por ejemplo, con la primera crisis del petróleo.

Por último bajamos al Parquet, que ocupa la nave central. Hasta 1989 la contratación de valores se realizaba a viva voz en corros. Cada uno de ellos de un sector de valores y una duración de 10 minutos. En el patio hay un reloj con tres esferas en lo alto de una columna.

La cuarta esfera es un barómetro que se le rompió a un empleado de la limpieza y se dejó así como señal de buena suerte. Mirando hacia arriba se van descubriendo los escudos y nombres de los países que en 1893 mantenían una mayor relación comercial con España y por encima de ellos los escudos de las provincias españolas más prósperas económicamente de la época, incluidas Cuba y Filipinas.

Finalmente nos explicaron brevemente lo que significaban las diversas cotizaciones que aparecen en las pantallas que rodean totalmente la nave.

 

Centro Asociado UNED Madrid-Sur

COMUNICACIÓN UNED, 19 de febrero 2018

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