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El sábado 3 de febrero el Centro Madrid-Sur organizó una visita guiada al Cementerio Británico de Madrid. Pilar Ruiz, estudiante de la materia Conocer Madrid del programa Senior del Centro Madrid-Sur hace balance de la visita a través de este artículo.

En la puerta de entrada nos esperaba un señor muy amable llamado David J.  Butler,  que en la actualidad desempeña la labor de guía de dicho cementerio y que desde hace años, se ha encargado de averiguar y recopilar las historias pertenecientes a cada una de las tumbas de dicho cementerio, además de su origen y el porqué  fue construido, para poder deleitar a los visitantes con sus explicaciones.

En 1796, Lord Bute Ministro británico en Madrid, decidió comprar un terreno campestre cercano a lo que hoy en día es la Plaza de Colón para instalar el cementerio en dicho lugar, pero la ocupación francesa de Madrid impidió que ese solar se utilizara para ese propósito. Un siglo después se edificó en dicho lugar la embajada británica permaneciendo allí durante otros cien años.

Como existía la necesidad de enterrar a los británicos fallecidos en la capital, sobre todo desde el momento en el que industrias como la del ferrocarril, comenzaron a traer a España hombres de negocios.

La tradición española no permitía dar sepultura en sus cementerios a aquellos extranjeros que en vida no hubieran profesado a religión católica y por este motivo, los gobiernos llegaron a un acuerdo para su construcción en 1850. Tres años después se firmaron las escrituras y hasta en 1954 no se produjo el primer enterramiento.

Inicialmente se encargó la construcción al arquitecto Wenceslao Gaviña,  pero era un proyecto demasiado costoso y finalmente acabarían asignado su construcción a Benedetto Albano, debido a que era más económico y menos ambicioso que el anterior.

La fachada principal en su origen era de ladrillo visto y totalmente simétrica, pero posteriormente se tuvo que reconstruir por su deterioro y en la actualidad, aparece enfoscada, recuerda el estilo de los  castillos  de oriente medio.

Encima de la puerta de entrada se lee la inscripción de British Cementery, debajo del escudo del imperio Británico, no teniendo ningún elemento religioso, dado que España hizo especial hincapié para que los enterramientos se hicieran sin culto ni ritual alguno.

A los lados del pabellón de entrada había dos dependencias, una como capilla mortuoria donde se guardan los restos de los difuntos hasta que tiene lugar la ceremonia fúnebre,  y la otra, originalmente se encontraba  la vivienda de los guardeses que durante algo más de un siglo, cuatro generaciones de la familia Garrido, se encargaron de su conservación y vivieron en este cementerio. Entre ellos Rita Garrido actriz del teatro de la Latina que celebraba  actuaciones en el cementerio junto con su marido Ricardo Freire, autor de la famosa canción “Doce Cascabeles”.

En un momento determinado, la embajada británica dejó de hacer aportaciones para su conservación, dado que como existen muchos más cementerios británicos por todos los países,  no estaban dispuestos a  mantener dicho gasto,  por este motivo se fue deteriorando hasta que en 1997 se creó una fundación para restaurar el cementerio.

Se demolió parte de la casa de los guardeses y en su lugar se colocó unas placas para conmemorar a los benefactores que hicieron aportaciones, sobre todo hubo dos familias que hicieron una gran aportación dedicadas a la industria cervecera.

El primer enterramiento tuvo lugar en Febrero de 1854. Correspondió a un joven de 19 años llamado Arthur Thorold,  en cuya lapida aparece en relieve la espada de del rey Arturo.

En el cementerio solo hay un panteón monumental de estilo neo egipcio con inscripciones en hebreo. Pertenece a la familia de banqueros Bauer de orinen judío masón. Dicha familia fue llamada para apoyar las finanzas y aportar nuevas tecnologías  para el desarrollo de nuestro país. Fueron grandes mecenas de la época y apoyaron mucho el arte dado su alto nivel económico, pero al final se quedaron sin ninguna propiedad.

A  lo largo del recorrido de la visita se encuentran numerosas familias importantes de la época, como por ejemplo:

Charles Clifford, fotógrafo de obras civiles y pionero de la fotografía española ya que realizó álbunes fotográficos  de casi todas las tierras, ciudades y monumentos. Esto hizo que España fuera conocida en Inglaterra debido al trabajo que realizó. Sus fotografías se caracterizaban por su gran tamaño. Su tumba no está localizada, se sabe más o menos la zona pero el lugar exacto. Solo se conserva una parte de su losa oroginal que se encuentra en la pared de la entrada.

Lhardy, fundador del famoso restaurante del mimo nombre y que inicialmente ofrecían comida a domicilio para la nobleza debido a su exquisita elaboración, dado que había aprendido cocina en Francia.

Familia Lowe, considerada como una de las mejores marcas de artículos de cuero.

William Parish,  propietarios del circo Price.

Walter  Starkie, director del Instituto Britanico.

Margarita Kearney Taylor, fundadora del salón de té Embassy.

Como curiosidad existe un enterramiento fuera del recinto del cementerio (extramuros), perteneciente a la esposa de un británico, pero por ser musulmana se enterró  fuera del recinto.

Como hemos podido comprobar durante la visita, hay enterradas personas de distintas nacionalidades en concreto 44 y de todo tipo de religiones, incluso católicos dado que a partir  de los años 20, se permitió su enterramiento.

En la actualidad el cementerio sigue activo, aunque con las limitaciones propias del espacio.

En general la visita ha sido interesante y bastante amena por la intervención del guía  tan amable e ilustrado que henos tenido.

Centro Asociado UNED Madrid Sur

COMUNICACIÓN UNED, 12 de febrero de 2018

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