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En la segunda jornada del Congreso se han tratado varias materias entre conferencias y simposios, destacando entre ellas la participación de los investigadores italianos Gaetano Di Chiara y Giancarlo Panzica.

El segundo día de celebración del II Congreso Internacional de Psicobiología en el Centro Asociado de Ávila de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) se han desarrollado dos conferencias plenarias a cargo de los investigadores italianos Gaetano Di Chiara y Giancarlo Panzica y un total de tres simposios que han incluido once conferencias de diferentes materias relacionadas, pero la jornada ha destacado por la celebración de la Asamblea General de la Sociedad Española de Psicobiología.

Esta asamblea es la primera que se celebra desde la constitución legal de la organización este mismo año y en ella se ha debatido y se han planificado las estrategias a seguir a partir de ahora dentro de este campo en nuestro país entre los investigadores y demás profesionales que la conforman, además de tratar el tipo de actividades que van a desarrollar. De hecho, ha comentado Paloma Collado, su presidenta electa y que ejercerá como tal durante los próximos dos años “los congresos serán unas de esas actividades asociadas a la organización y que servirán para que pueda tener continuidad”.

Los objetivos marcados en la asamblea por la organización son, entre otros, fomentar el conocimiento de la psicobiología, promover la colaboración entre los laboratorios que investigan en esta materia, difundir todos los resultados de sus investigaciones y promover el estudio y la investigación entre los jóvenes. En cada universidad, ha explicado Collado, “hay varios grupos de investigación con proyectos financiados por el Ministerio y esta sociedad servirá para que cada uno pueda comunicar sus resultados, los conozcamos y se debata sobre ellos”.

Para este mismo año, desde la asamblea se ha pensado en promover, sobre todo, las actividades para los jóvenes investigadores, como, por ejemplo, organizar unas de jornadas en las que se hablen de diferentes métodos experimentales y de investigación, o promover otro tipo de actividades que a ellos les puedan venir bien, la movilidad entre los investigadores para que puedan conocer diferentes técnicas y puntos de vista en distintos laboratorios, etc.

 

Segunda jornada del congreso

La segunda jornada del II Congreso Internacional de Psicobiología ha destacado, sobre todo, por las dos conferencias plenarias que han tenido lugar durante la mañana y la tarde a cargo de Gaetano Di Chiara, del Departamento de Ciencia Biomédica de la Universidad de Cagliari, y Giancarlo Panzica, del Departamento de Neurociencia de la Universidad de Turín.

Di Chiara ha hablado en su conferencia matinal sobre los mecanismos comunes del refuerzo tanto de drogas de abuso como de los reforzadores naturales como, por ejemplo, la comida. Las drogas, ha explicado, “no se inventan nada, sencillamente utilizan mecanismos fisiológicos con los que ya cuenta nuestro cerebro”.

Uno de los aspectos a destacar, ha dicho, es “que, tanto las drogas de abuso como los reforzadores naturales, comparten algunos mecanismos, pero la clave es que no comparten todos. Las drogas de abuso comparten parcialmente alguno de los mecanismos neurobiológicos que tienen los reforzadores naturales y esto es muy importante, porque es uno de los mecanismos que explican por qué desarrollamos adicción a estas sustancias y por qué no permite que nuestro organismo utilice alguno de los mecanismos compensatorios que utilizaría con los reforzadores naturales”.

Otro de los aspectos importantes de los que ha hablado es que “los reforzadores naturales para ejercer sus acciones necesitan de una larga cadena de pasos, desde los receptores gustativos en la lengua, pasando por la médula espinal, el tronco del encéfalo y el resto del cerebro, de modo que puedan activar al final los mecanismos de refuerzo. Las drogas, al contrario, actúan directamente sobre esos mecanismos, lo hacen de una manera más rápida y esto es por lo que también es más difícil desarrollar en nuestro organismo un mecanismo compensatorio, porque los reforzadores naturales tienen una cadena más larga y el organismo se puede adaptar más”.

Finalmente, ha señalado Di Chiara, “uno de los aspectos positivos que los estudios sobre drogas de abuso nos han aportado es comprender mejor los mecanismos por los que actúan los reforzadores naturales, porque en gran parte son comunes” y, de hecho, ha explicado, “en la última edición del Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, se han puesto en la misma categoría los trastornos adictivos relacionados con sustancias y trastornos como el juego patológico o la adicción a la comida y esto es porque los estudios de drogas han permitido determinar que los reforzadores naturales pueden ser adictivos por los mismos mecanismos, al menos parcialmente”, por lo que, ha concluido cuestionándose, “¿cómo sería la manera de tratarlo?” a lo que da una respuesta clara… “una aproximación combinada de tratamiento psicológico y farmacológico, de otra manera no sería posible”.

Por su parte, Panzica ha tratado el tema de los mecanismos neuroendocrinos que regulan el comportamiento, una línea de investigación que llevan varios años desarrollando en busca de conocer cómo distintas sustancias químicas pueden interferir en el comportamiento y, en concreto, en conductas como las reproductoras, la agresividad, el metabolismo, la obesidad y durante el desarrollo.

Según ha explicado, “estudiamos principalmente sustancias químicas que provienen de plásticos que se usan en las comidas y en las bebidas, pero también otras sustancias, como por ejemplo los fitoestrógenos, que son sustancias naturales que se encuentran en los vegetales, principalmente en la soja, y que son sustancias estrogénicas, por lo que, en muchas ocasiones, se han utilizado como suplemento para las mujeres durante la menopausia cuando los niveles de estradiolos son bajos, pero también lo que se está tratando de estudiar es cómo afectan durante el desarrollo, porque no dejan de ser sustancias estrogénicas”. Tal y como ha advertido, finalmente, “no hay una regulación en torno a esta situación, de cómo pueden o no afectar durante estas etapas más sensibles y es un poco en lo que centramos la investigación”.

 

Antonio Sánchez

Comunicación UNED

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